De acuerdo con la ONU, el estallido de la pandemia por COVID-19 ha intensificado la violencia contra niñas y mujeres en todo el mundo, sobre todo en el ambiente intrafamiliar.

Factores como el estrés, la interrupción de las actividades sociales, la pérdida de ingresos y la disminución del acceso a servicios pueden aumentar el riesgo de violencia contra la mujer.

En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, establecido por la ONU desde 1993, organizaciones de todo el mundo se unen para concientizar sobre este problema.

Acciones para erradicar la violencia contra la mujer

A nivel mundial más de 243 millones de mujeres han sufrido violencia sexual o física, en su mayoría, por parte de su pareja. Las llamadas a los números de emergencia se duplicaron.

Entre las acciones que la ONU promueve para brindar asistencia a las víctimas, se encuentran seis principales:

  • La prevención y las actividades de concienciación
  • El acceso a los servicios esenciales, como líneas de atención y refugios
  • Combate de la violencia contra las mujeres en los espacios públicos
  • Combate de la violencia contra las mujeres y las niñas a través de las tecnología de la información, comunicaciones e internet
  • Apoyo para efectuar evaluaciones rápidas y recopilar datos
  • Fomentar la protección en el sector privado para ayudar a las empleadas

Estas acciones se han visto complicadas por la saturación de los hospitales y centros de atención, por lo que se han recortado o modificado los presupuestos destinados para estos recursos.

Ausencia de protocolos

En pleno avance del siglo XIX y en la época del empoderamiento femenino, nos encontramos con un panorama olvidado en las instituciones de salud, ya que a la fecha no existen protocolos de acción para combatir este tipo de violencia.

En México no hay protocolos establecidos para poder denunciar o activar una alerta de género desde la consulta, pues los médicos no están obligados a denunciar o informar a las autoridades correspondientes.

La prevención de la violencia contra la mujer es importante, sin embargo, también se debe contribuir a promover su salud física y mental a lo largo de toda su vida.

Violencia en el ámbito laboral

Alrededor de 15% de las mujeres de 15 años y más que alguna vez en su vida trabajó o solicitó trabajo, les fue requerido un certificado de no embarazo o las despidieron por embarazarse, esto es una clara violación a sus derechos humanos.

Activismo naranja

La campaña ÚNETE para 2030 para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas marca los 16 días de activismo contra la violencia de género (del 25 de noviembre al 10 de diciembre de 2020).

Esta campaña pretende hacer un llamado a los gobiernos y la sociedad civil, proclamando el día 25 de cada mes como el “Día Naranja” (#OrangeDay), un día para crear conciencia y tomar medidas para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas.