Un porcentaje elevado de pacientes no alcanza niveles objetivo de cLDL. Es fundamental realizar una serie de recomendaciones centradas en el estilo de vida y hábitos dietéticos.

Es importante asegurarse que la pauta de tratamiento se ajusta a los objetivos de cLDL de cada paciente. Suele ser frecuente que desde el principio sea necesario pautar una combinación de estatina potente y ezetimibe consiguiéndose así la reducción que se busca. Sin embargo, no es infrecuente que los pacientes reciban estatinas en monoterapia o que los controles de LDL-C que deberían hacerse a las 4-6 semanas del inicio/cambio de un tratamiento se demoren tiempo o no se realicen. Por eso, se pueden retrasar o llevarse a cabo cambios en el tratamiento que conseguirían alcanzar dichos objetivos terapéuticos.

Indicaciones de la combinación

Para lograr dichos objetivos, la combinación de rosuvastatina/ezetimibe está indicada dependiendo del nivel basal de LDL y del riesgo del paciente. Si no logra los objetivos en un plazo mínimo de 4 a 6 semanas a pesar de las dosis máximas toleradas o cuando ya se hayan titulado de estatinas está indicada la combinación.

Otras indicaciones se centran en pacientes con el cLDL alto, donde la combinación está indicada desde un primer momento.

También hay que tener en cuenta a los pacientes que no toleran bien las estatinas de alta potencia en dosis altas y se necesita utilizar estatinas potentes en dosis bajas más ezetimibe para conseguir reducciones de hasta el 50% en función del riesgo del paciente.

Complementarios

Tal y como recogen las Guías Europeas de Práctica Clínica, es esperable una reducción de un 65% de los niveles de cLDL tras el inicio de estatina potente de dosis altas más ezetimibe (en este caso rosuvastatina 20 más ezetimibe 10). Este aspecto es muy relevante, al ser cada vez menores los niveles objetivo de colesterol LDL que se deben marcar en los pacientes.

La terapia combinada de rosuvastatina y ezetimiba se basa en los mecanismos de acción diferentes y complementarios de los fármacos. Rosuvastatina inhibe el enzima HMG-CoA reductasa, lo que limita la síntesis de colesterol a nivel hepático, y ezetimiba inhibe la absorción del colesterol biliar y de la dieta en las vellosidades intestinales a través de interacción con la proteína Niemann-Pick C1 like 1, por lo que se reduce el colesterol que llega al hígado. En consecuencia, se produce una sobreexpresión de receptores de LDL hepáticos, que produce un aumento de la eliminación de cLDL de la sangre. Ambos mecanismos actúan de forma sinérgica en la reducción del cLDL.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Carlos Igor Morr Verenzuela, Marta Guillen Marzo y Sandra Cabrera Gómez, de Tarragona; Miguel Ángel López Gil, Miguel Gutiérrez Paredes, Juan Ignacio Chacón Mateos, José Ignacio Martínez Campos y Manuel Jesús Sánchez Gil, de Jaén; Guillermo Diego Nieto, Antonio Manuel Rojas González y Pablo Díez Villanueva, de Madrid; Pere Garriga Torres, Eugeni Blasi Fontán, Francesc Marti Ramón, Joan Barges Pujiula y Francesc Armengol Galbany, de Lleida, y Carlos Isanta Pomar, José Antonio Montiu Pemán y Andrés García Tenorio, de Zaragoza.