Redacción, Barcelona.- Los niños recién nacidos suelen presentar procesos patológicos cutáneos que curan espontáneamente como los eritemas tóxicos, los quistes milium , el acné natal o la dermatitis seborreica, según la especialista del Hospital de Sant Pau de Barcelona, Eulalia Baselga, sin embargo, hay enfermedades crónicas como la dermatitis atópica, que suelen comenzar en la edad infantil, y que aunque mejoran con la edad, presentan una persistencia de hasta el 70 por ciento.

Gran parte de las infecciones cutáneas que afectan a los pacientes neonatales tienen un antecedente materno y son transmitidas durante el parto, como han recordado los expertos reunidos recientemente en Barcelona en XII Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología. La infección más temida es el herpes neonatal por lo que en casos de herpes genital activo en el momento del parto se recomienda a la madre la realización de la cesárea, para evitar así la contaminación del bebé". "Una práctica que se realiza rutinariamente, según la dermatóloga, es la prueba del cultivo en el último trimestre del embarazo en el que se detecta si la madre es portadora o no del herpes Streptococo Agalactiae ".

Los síntomas visibles que nos alertan de la infección son, según la dermatóloga, "la aparición de granos de pus, manchas purpúricas que no desaparecen, piel levantada, ampollas, color violáceo en las extremidades del bebé y la predominancia de un tono amarillento en la piel del bebé". "En infecciones cutáneas la fiebre no es un buen síntoma para detectar afecciones sistemáticas, según ha indicado la doctora Baselga, suelen ser más significativos los casos de hipotermia, tensión baja o lo que las madres denominan comúnmente como un color verdoso en la piel del bebé".

No obstante, la excesiva preocupación de los padres ante la corta edad de los recién nacidos hace que estas patologías se consulten y detecten por los propios especialistas muy rápidamente. La aplicación de los tratamientos para las patologías cutáneas en pacientes con menos de un mes de vida "deben ser suministrados con cuidado, la piel de los bebés es muy delicada y por la gran superficie cutánea pueden absorberse con facilidad. Los tratamientos más generalizados para las patologías cutáneas del recién nacido son los de uso tópico sobre la zona afectada, los más extendidos son los emolientes, antifúngicos y antibacterianos. Los tratamientos sistemáticos orales sólo se emplean en los casos más graves y generalizados". La doctora Baselga aconseja los baños y la continua hidratación "ya que la piel en edades neonatales pierde grandes cantidades de agua".

La detección en edades neonatales de patologías congénitas es muy significativa para establecer pronósticos y controlar la evolución de la enfermedad. "Lo importante en esta edad del bebé es la detección de enfermedades crónicas, sobre todo para informar a los padres y explicarles pautas de tratamiento ya que ellos van a ser los enfermeros más incondicionales que puede tener el bebé".