Desde 2019 los trastornos y consecuencias provocadas por la COVID han sido la prioridad, así los de índole dermatológicos severos, incluida la alopecia difusa, es decir, la caída del cabello en cantidades mayores a lo habitual.

En el estudio llamado “La COVID-19 puede exacerbar la alopecia de patrón y desencadenar efluvio telógeno”, del Journal of Open Access Dermatology Research and Therapy, realizado por expertos en tricología, tanto mexicanos como internacionales, se detalla esta relación.

En esta condición influye una alteración en el ciclo de crecimiento del cabello y provoca la disminución general del volumen de cabello en los pacientes con COVID-19.

El estrés psicológico, la inflamación sistémica y el estrés oxidativo son otros factores que pueden influir en este proceso.

Estudio sobre efluvio telógeno y su relación con la COVID

La doctora Nelly Espinoza, dermatóloga del Centro de Dermatología de Monterrey, con Master en Tricología, explica que la inflamación y las hormonas del estrés afectan el metabolismo normal de los proteoglicanos, reguladores del ciclo de crecimiento del cabello.

Para el crecimiento normal del cabello se requiere la presencia de proteoglicanos alrededor del folículo piloso (o raíz) para lograr un crecimiento de cabello óptimo.

En cuanto a la alopecia difusa, el estudio menciona su relación con la COVID-19 y explica la posición de los proteoglicanos sistémicos, en el tratamiento integral contra la pérdida de la función en los folículos pilosos.

Proteoglicanos

Estos proteoglicanos son un suplemento efectivo contra la pérdida de cabello con efectos “antiinflamatorios” y de “normalización del ciclo de crecimiento del cabello.

Esta sustancia tiene potencial en el tratamiento de la alopecia de patrón en supervivientes de COVID-19.

Los proteoglicanos sistémicos pueden considerarse un suplemento seguro, natural y sin efectos adversos para prevenir y tratar la Alopecia de patrón y el efluvio telógeno en relación con COVID-19.