En México, la cifra de contagios por COVID-19 asciende a los 395 mil 489 casos confirmados, 85 mil 986 casos sospechosos y 44 mil 022 defunciones confirmadas, circunstancias en las cuales el fortalecimiento del sistema inmunológico debe convertirse en la máxima prioridad. Se trata de la mayor herramienta de nuestro cuerpo contra virus y bacterias. Esta preocupación es una introducción al trabajo de los inmunoestimuladores, sustancia que aumenta la capacidad del sistema inmunitario de combatir las infecciones y las enfermedades.

Una sustancia como Adimod (pidotimod) tiene una acción preventiva reforzando el sistema respiratorio ante diferentes tipos de virus (como el coronavirus), bacterias y hongos, rechazando la probabilidad de infecciones respiratorias. Actúa tanto en la respuesta adaptativa como en la innata con la finalidad de inducir maduración de distintas líneas celulares que usualmente se encuentran deficientes en los procesos infecciosos.

“Su intervención es en inmunidad natural y adaptativa. Ambas muy importantes para la defensa contra gérmenes intracelulares y no es de extrañar que las personas busquemos formas de fortalecer este increíble mecanismo de defensa”, señaló el Dr. Gerardo López, alergólogo e infectólogo pediatra, y director general Asistencia Pediátrica Integral (API).

Nuestro sistema inmunológico es una red de órganos, células y moléculas que no solo combate las infecciones, sino que también mantiene un registro o memoria de cada microbio (virus, bacterias, hongos, parásitos, etc.) al que haya derrotado. Esto significa que tiene la capacidad de reconocerlos y destruirlos rápidamente si accede nuevamente al cuerpo”, señaló el experto.

Asimismo, el uso de inmunoestimulantes se relaciona con una resolución más rápida de los cuadros infecciosos, prevención de recurrencias, menor requerimientos de medicamentos para la enfermedad de base y retorno a las actividades cotidianas en menos tiempo.

Es tanta la importancia que tiene este sistema, que además de controlar todo el estado general de nuestro cuerpo, juega un papel de interacción con la buena salud bucal y mental.

Proteger la boca es de suma importancia para evitar contagios

 Durante los primeros días de la infección por el coronavirus, este se concentra especialmente en nariz, boca, garganta y laringe, lo que explicaría la alta capacidad de contagio del COVID-19, ya que el paciente puede expulsar virus a niveles altos por la boca.

Debido a lo anterior, la boca es el sitio primario donde se aloja el nuevo coronavirus, por lo que su aseo es sustancial. Hay que incidir en los cambios de hábitos de los pacientes para que tengan una adecuada higiene bucal.

 Cabe mencionar que las personas con trastornos del sistema inmune también están en riesgo de tener más problemas de salud bucal. Los problemas más comunes en la población son caries y enfermedad periodontal con un cambio muy importante en el micorbioma (flora normal), que puede condicionar enfermedad en todo el organismo, puntualizó la Dra. Mayra S. Torres Altamirano, odontóloga, estomatóloga pediatra de API.

Las enfermedades mentales también debilitan nuestro cuerpo

En un momento extremadamente complejo como el que estamos viviendo dentro de esta pandemia a la que no se le ve un fin muy cercano, factores como el aislamiento, estrés, la ansiedad, un estado emocional negativo o depresivo o la falta de sueño, pueden resultar abrumadores y generar emociones fuertes tanto en adultos como niños, pudiendo debilitar las defensas de nuestro organismo, aumentando con esto la susceptibilidad a enfermedades inflamatorias e infecciosas.

“Existe una asociación enorme entre un sistema inmune deficiente y síntomas psiquiátricos, entre los que se incluyen síntomas obsesivo-compulsivos, depresivos o de psicóticos”, aseveró la Dra. Noemí Ramírez, psicóloga clínica de API.

“El estrés debido a este confinamiento no es el que nos enferma, pero sí el que limita el funcionamiento inmunológico, y eso ocasiona que se esté más indefenso ante invasores extraños”, señala la especialista.

Podemos fortalecer nuestro sistema inmunológico con una buena alimentación, ejercicio saludable, una buena higiene bucal, una correcta aplicación de vacunas y mediante la utilización de inmunoestimulantes como Adimod (Pidotimod), para fortalecer el sistema inmune del cuerpo que servirá para protegerlo de peligros, no solo relacionados con el coronavirus, sino también contra otras enfermedades.

“El mundo sí será diferente en hábitos y cuestiones de salud, no cabe la menor duda. Incluso cuando se alivien las restricciones impuestas para hacer frente a la pandemia de COVID-19, el coronavirus seguirá afectando nuestras vidas de muchas maneras, haciendo que cosas tan cotidianas como las que hacíamos antes tengan una nueva forma de realizarse”, finalizaron los expertos.