La inmunoterapia como alternativa terapéutica ha sido uno de los temas claves en el 3rd ECO Cancer Immunotherapy Breakthrough, organizado por la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (ECO).

Una de las novedades de mayor trascendencia de los dos últimos años en este ámbito es el nuevo papel de la inmunoterapia como alternativa terapéutica en varios tipos de tumores sólidos en estadios iniciales. Especialmente en cáncer de pulmón. Asimismo, destaca cómo la neoadyuvancia está ofreciendo la posibilidad de curar tumores localmente avanzados.

Los especialistas han evidenciado que la cirugía y la quimioterapia ofrecen un beneficio muy limitado para el cáncer de pulmón. Incluso en pacientes con estadios iniciales del tumor. En palabras de Carlos Camps, director de Programas Científicos de la Fundación ECO y coordinador del 3rd ECO Cancer Immunotherapy Breakthrough, con la inmunoterapia se observan “unas expectativas muy interesantes”. Además, tanto en pacientes operables, como en no operables sin metástasis. “Así, se dan dos respuestas: completas patológicas y respuestas mayores, que están produciendo una serie de beneficios alentadores. Con unas expectativas crecientes”.

La inmunoterapia como alternativa terapéutica

En cuanto a la inmunoterapia como alternativa terapéutica en tumores metastásicos, los expertos han repasado la situación del cáncer mama, renal, digestivo, melanoma y cabeza y cuello. En cáncer digestivo, han destacado que se han observado respuestas del 100 por cien. Sobre la inmunoterapia en cáncer de recto, los resultados parece que conducirán a un futuro donde no habrá que recurrir a la cirugía en ese subgrupo de pacientes. Además, se podrá identificar quién puede responder y, al mismo tiempo, anticiparse a la posible generación de resistentes.

Asimismo, durante la jornada se ha realizado una revisión de los biomarcadores disponibles en este momento. Entre los diferentes aspectos abordados en relación con los biomarcadores destacan algunas cuestión. En concreto,  la visión de cómo los linfocitos que interactúan con un tumor afectan a la respuesta a la inmunoterapia; cómo se puede evaluar el perfil de los linfocitos detectables en sangre periférica para tener otro potencial biomarcador; y el análisis de la microbiota intestinal como posible biomarcador.

De esta forma, se ha insistido en la urgencia de incorporar los biomarcadores en la cartera de servicios del SNS. Esta incorporación, además, debe garantizar un acceso equitativo entre regiones.