El insomnio es uno de los principales trastornos del sueño y a partir del inicio de la pandemia de COVID-19, en marzo del 2020, se ha registrado un incremento en su incidencia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 35% de la población global ha variado de forma desfavorable sus patrones de sueño a causa de esta contingencia global.

¿Trastornos del sueño = COVID-somnia?

Es importante mencionar que los trastornos del sueño durante la pandemia se han denominado “COVID-somnia”, incluyendo dificultad para conciliar el sueño, despertar más temprano de lo normal o no tener un sueño reparador debido a la ansiedad y el estrés.

Un estudio publicado en la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño refiere que hubo 2.77 millones de búsquedas con la palabra "insomnio" en Google, lo que refleja una falta de información ante este tipo de trastornos.

La Dra. Ma. Elena Sañudo, directora médica de la Unidad de Medicinas Generales de Sanofi México, explicó que al ser un trastorno que no representa un dolor físico, la gran mayoría de los pacientes que lo padecen deciden ignorar sus síntomas y relacionarlo únicamente con un mal descanso.

Insomnio como problema de salud pública

El insomnio se define como una dificultad persistente para iniciar el sueño con insatisfacción en su duración, consolidación o calidad y que causa deterioro en las funciones sociales.

Este malestar se ha convertido en un tema de salud pública pues se ha demostrado que sus consecuencias se relacionan con enfermedades crónicas, trastornos mentales y limitaciones en el funcionamiento diurno.

También se relaciona con consecuencias como fatiga general, irritabilidad, falta de atención, problemas de memoria y ansiedad.

El insomnio también puede estar relacionado con un riesgo elevado para desarrollar trastornos depresivos mayores y otro tipo de enfermedades cardiovasculares o metabólicas si no es tratado a tiempo, destacó l Dr. Alejandro Jiménez Genchi, coordinador de la Clínica de Sueño del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”.

Combatiendo el insomnio pospandemia

En este sentido, los especialistas coinciden en  que llevar una buena alimentación, practicar actividad física y contar con el tratamiento adecuado ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente.

En México, alrededor del 45% de la población adulta presenta mala calidad del sueño y durante la pandemia esto se acentuó por diversos factores como el miedo a adquirir el virus, la preocupación por familiares contagiados e incluso la angustia por presentar una recuperación desfavorable, entre otros.

Durante su colaboración el Dr. Edilberto Peña de León, director general del Centro de Investigaciones en Sistema Nervioso Central (CISNE) México, aseguró que el sueño regular ayuda a las personas con el restablecimiento y conservación de la energía, regulación metabólica y endocrina, con la consolidación de la memoria, en la regulación térmica y con la activación inmunológica, por mencionar algunos factores.

“El tratamiento estándar para el insomnio son los hipnóticos no benzodiacepínicos, recomendados como tratamiento farmacológico por la Organización Mundial de la Salud, así como la Organización Panamericana de la Salud. Llevar una buena alimentación, practicar actividad física y contar con el tratamiento adecuado ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente”, explicó la Dra. Sañudo.

Sanofi México colabora con la Clínica del Sueño del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón De la Fuente” y con el Centro de Investigaciones del Sistema Nervioso Central (CISNE) en el impulso de acciones de concientización sobre el insomnio como un problema de salud que debe ser atendido por médicos especialistas para que las personas recuperen su calidad de vida y eviten otras complicaciones.

Para conocer más información sobre la campaña, visite: https://medicinadeldormir.org/duermebien/index.html