La insulina glargina se ha convertido en una de las últimas novedades terapéuticas para tratar la diabetes mellitus en adultos, adolescentes y niños a partir de los seis años, cuando se precise un tratamiento con insulina. "Esta herramienta terapéutica aporta una concentración de insulina basal constante para el control metabólico con una inyección diaria", ha subrayado el doctor José Luis Herrera Pombo, jefe del servicio de Endocrinología de la Fundación Jiménez Díaz, durante el Forum "Un día viviendo la diabetes" que, patrocinado por Aventis Pharma, ha contado con el apoyo de la Asociación de Informadores de la Salud (ANIS).

El doctor Herrera Pombo ha precisado que las insulinas de acción intermedia y prolongada, de que disponemos en estos momentos, no consiguen esa concentración de insulina basal constante porque "tienen una absorción errática. Los perfiles insulínicos plasmáticos son desfavorables, con picos no deseables y, además, producen glucemias en ayunas elevadas e hipoglucemias nocturnas".

Según este especialista, las ventajas de la insulina glargina radican en que "proporciona un perfil estable, con mínimos picos, además de que da lo mismo ponerla en el brazo, en la pierna o en el abdomen porque se absorbe con la misma velocidad, lo que no ocurre con las otras insulinas". Herrera Pombo reiteró que este tipo de insulina tiene igual actividad intrínseca que la insulina regular humana. tiene una absorción diferida desde el lugar de inyección. un perfil suave, sin picos. una baja variabilidad intraindividual y la duración de la acción permite su administración una vez al día.

Tratamiento individualizado

Este experto de la Fundación Jiménez Díaz, que aboga por un tratamiento de la enfermedad individualizado, también dijo, de modo general, que el problema de la diabetes es "significativo", cuenta con una alta prevalencia, y, además, el nivel de diagnóstico es bajo.

Por otra parte, el doctor Antonio Luis Cuesta, de la Fundación Hospital Carlos Haya de Málaga, quien también participó en este Forum, se refirió a las células madre, la ingeniería genética y la optimización funcional de los islotes pancreáticos como "futuro inmediato" para tratar la diabetes. Al respecto, el doctor Herrera Pombo precisó que "más que hablar de futuro inmediato, deberíamos referirnos a alternativas a medio o largo plazo".