E.P.- Si bien han aparecido evidencias aparentemente convincentes de que una proteína llamada interleuquina-12 es un contribuyente principal a los trastornos autoinmunes, un nuevo estudio , publicado en la última edición de la revista Nature,indica que esta proteína ha sido injustamente acusada, al menos en el caso de las afecciones autoinmunes de los ratones.

El verdadero culpable de la inflamación autoinmune es, sin embargo, un pariente cercano de dicha proteína, llamado interleuquina-23, según los autores del estudio, pertenecientes a los laboratorios DNAX Research Inc. (EE.UU.).

Los anticuerpos que bloquean la interleuquina-12 se han empleado en modelos de enfermedades autoinmunes en ratones y se están testando en seres humanos. Pero ahora, después de conocer estos últimos hallazgos, tal vez sea necesario considerar a la interleuquina-23 como objetivo de estudio, dado que los anticuerpos contra la interleuquina-12 pueden también bloquear casualmente esta otra citoquina, según los investigadores.