C.P.,Zaragoza." El presidente de la Asociación Europea de Psiquiatría de Enlace, el profesor Francis Creed, insistió durante el congreso recientemente celebrado en Zaragoza, en que "una intervención multidisciplinar de los pacientes con dolencia física y psíquica logra una recuperación más rápida del paciente". Asimismo, Creed insistió en la necesidad de que los gobiernos destinen más recursos económicos a potenciar esta colaboración entre disciplinas, que redundaría, en ocasiones, en un ahorrro del gasto farmacéutico, como ocurre, según explicó, en numerosos pacientes con patología digestivas, en la que se invierten numerosas pruebas y fármacos, pero sin que se descubra dolencia alguna. "En muchos descubrimos un nivel de depresión o ansiedad, asociado al estrés", reconoció este experto en rueda de prensa.

Por su parte, el presidente del comité organizador del congreso celebrado en la capital aragonesa y jefe del Servicio de Psiquiatría de Enlace del hospital Clínico de Zaragoza, Antonio Lobo, señaló que la eficacia del tratamiento multidisciplinar del paciente redunda además en una mayor calidad de vida y una más rápida recuperación. Lobo vaticinó que en unos años todos los hospitales españoles dispondrán de una unidad específica de Psiquiatría de Enlace y Psicosomática, porque la demanda va en aumento ante los resultados óptimos que se obtienen.

Asimismo, el especialista del hospital Psiquiátrico de Huesca Javier Olivera, defendió los beneficios que la Psiquiatría de Enlace tiene en los ancianos. "La intervención de un equipo de psicogeriatría mejora ostensiblemente la calidad de vida de los ancianos", señaló tras dar a conocer los resultados de un estudio realizado sobre cien pacientes, que fue premiado además por la Sociedad de Psicogeriatría. "Se ha demostrado que más de la mitad de los pacientes geriátricos sufren enfermedad psiquiátrica", indicó Olivera.

Durante la celebración de este encuentro científico, se expusieron además los resultados del "Estudio Zaragoza", realizado por las dos unidades de Psicosomática de los hospitales Clínico y Servet de la capital aragonesa, y liderado por Antonio Lobo. Este trabajo de investigación comenzó en 1993 y que todavía se encuentra en fase de elaboración de conclusiones, se desarrolló sobre una muestra de 1.550 pacientes de ocho centros de salud de la capital aragonesa para conocer qué sintomatología física manifestaban y comprobar en qué medida aparecía el malestar psíquico,tal como explicó la especialista María Jesús Echeverría, de la Unidad de Psicosomática del hospital Servet.

Los resultados del estudio revelan que una de cada cuatro personas que acudían al médico de familia, el 27 por ciento, presentaba patología psíquica en grado leve, generalmente ansiedad o depresión, aunque el mayor factor detectado era el depresivo-ansioso, más en mujeres que en varones de mediana edad. "Una tercera parte de estas personas afectadas por malestar psíquico, es decir, un 10 por ciento del total de los que acuden a Atención Primaria, somatizan su enfermedad y la expresan con astenia, cefaleas, dolores osteomusculares difusos, malestar gástrico inespecífico, entre otros", indicó durante su exposición en el congreso. Estas personas presentan además una cierta tristeza, irritabilidad y trastornos del sueño, según indicó esta experta.

Esta investigación ha demostrado también que las personas más nerviosas, que más cavilan, más negativas, que más se preocupan o que son más vulnerables tienen mayor tendencia a padecer una enfermedad psiquiátrica. De ahí que la doctora Echeverría hiciera hincapié durante el congreso de la necesidad de potenciar la Psiquiatría de Enlace con los pacientes que acuden a la red de Atención Primaria, ya que en su opinión, en el 50 por ciento de los casos pueden ser resueltos por los médicos de familia, con el apoyo interdisciplinar correspondiente. Asimismo, Echevarría lamentó la escasez de tiempo de que disponen los médicos de Primaria para poder discernir una patología psíquica oculta tras unos síntomas corporales.