Ferrer continúa investigando las propiedades de Núcleo CMP forte. El fármaco, comercializado hace cuatro décadas, está compuesto por los nucleótidos uridina trifosfato y citidina monofostato. “Este producto fue pionero en su tiempo y se administra para el tratamiento de diferentes polineuropatías como las diabéticas o alcohólicas, así como para afectaciones más localizadas como la parálisis facial o las ciáticas. Al estar basado en componentes orgánicos, es un fármaco muy seguro”, ha detallado el doctor José Luis Lorenzo, Senior Scientific Knowledge Management Manager de Ferrer.

La investigación del fármaco tuvo un punto de inflexión cuando se puso en marcha una colaboración de la Universitat Oberta de Catalunya, con el objetivo de describir con precisión la manera en la que actuaba el fármaco. Como ha recordado el Dr. Lorenzo, “comenzó a investigarlo la doctora Nuria Durany, que lamentablemente falleció pronto. Su grupo continuó la investigación, estudiando in vitro el efecto de la uridina y la citidina en las lesiones del nervio periférico. Los resultados fueron interesantes, porque se observó que la uridina presentaba un rol importante en el proceso de la regeneración nerviosa. Otras investigaciones llevadas a cabo con animales han demostrado, además, que la uridina presenta un efecto inhibidor en el dolor neuropático, dolor de difícil resolución y frecuentemente asociado a este tipo de polineuropatías. Este tipo de dolor es tratado frecuentemente con antiepilépticos con importantes efectos adversos.

Estos resultados propiciaron artículos que fueron publicados en revistas de prestigio, como Proteomics o PLOS ONE. Posteriormente, se han realizado más trabajos que han confirmado el efecto que tiene el fármaco reduciendo el dolor de neuropatía periférica.

“Estos efectos han sido demostrados también en humanos, donde la administración del fármaco reduce el dolor neuropático y, lo más interesante, tiene tendencia a mejorar los parámetros electromiográficos. Eso explicaría la actividad de la uridina en el proceso regenerador nervioso”, según apunta el Dr. Lorenzo.

Dos ensayos en marcha

En la actualidad, Ferrer está realizando dos ensayos clínicos con dosis altas de nucleótidos: mientras que el Núcleo CMP forte cápsulas contiene 8 miligramos de nucleótidos en total (5 mg citidina + 3mg uridina) y Núcleo CMP forte inyectable contiene 16 miligramos de nucleótidos en total (10 mg citidina + 6mg uridina).

El primer estudio es multicéntrico y está centrado en reducción del dolor, especialmente de la neuropatía de base osteoarticular. El segundo se está realizando en el Hospital Universitario de Bellvitge y está explorando, con más detalle, el efecto de los nucleótidos a altas dosis en la regeneración del nervio y si puede acelerarla.

“Los nucleótidos son componentes muy importantes. Núcleo CMP forte está presente en 60 países, por lo que es preciso seguir generando evidencia. Además de reducir el dolor, reduce la medicación analgésica, según han demostrado diferentes trabajos. Esto es muy importante en una patología tan frecuente, ya que se calcula que el 8% de la población mundial por encima de los 55 años sufre de algún tipo de neuropatía, siendo las más prevalentes las neuropatías de origen osteoarticulares y las producidas por enfermedades metabólicas como la diabetes. Estos medicamentos que se pueden usar a largo plazo y de manera segura están ayudando al paciente, porque reducen una medicación analgésica con muchos efectos adversos y mejoran el pronóstico.