La investigación oncológica española ha comenzado el año con una intensa actividad. Concretamente en el mes de febrero, se han celebrado dos reuniones científicas sobre el cáncer de sumo interés: una de ellas, organizada por Lilly, sirvió para estudiar los últimos datos sobre gemcitabina en cáncer de mama, la otra, el V Simposio de Revisiones en Cáncer, organizado por Eduardo Díaz Rubio, del Hospital Clínico de Madrid, congregó a algunos de los mejores especialistas españoles en Oncología, con el objetivo de hacer un repaso de las principales líneas de tratamiento contra el cáncer.

Los principales grupos españoles de investigación en cáncer de mama presentaron el pasado 21 de febrero sus estudios dentro del simposio "Gemcitabina en cáncer de mama avanzado. Perspectiva desde la experiencia en España", organizado por Lilly y celebrado en Madrid. Los resultados de estas investigaciones apuntan hacia la gemcitabina como un tratamiento eficaz para el cáncer de mama avanzado. El presidente y moderador de la reunión, el Dr. Pérez-Manga, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, afirmó: "Tras años investigando con gemcitabina, se ha demostrado que es un fármaco útil, eficaz en el carcinoma de mama, tanto en el metastásico como en tratamiento neoadyuvante, solo o en combinación", precisando que "hay excelentes grupos españoles con publicaciones en las mejores revistas con esta combinación. En España somos pioneros en el desarrollo de este fármaco en cáncer de mama."

La Dra Lluch, del Hospital Clínico Universitario de Valencia, explicó que pese a los avances de diagnóstico precoz, aún hay un 7% de pacientes de cáncer de mama a quienes se les diagnostica en un estadio avanzado. "Todavía existe un número de pacientes demasiado importante, a quienes no vamos a poder curar nunca y para las que sólo existiría un tratamiento paliativo. Uno de nuestros objetivos sería cronificar la enfermedad".

Los objetivos del tratamiento en la enfermedad avanzada, para la Dra. Lluch son "calidad de vida, paliación de síntomas "aunque hay subgrupos a los que nos interesarán incrementar las respuestas completas, intentando alargar el tiempo de progresión con el fin de aumentar la supervivencia. Todo ello contribuye a dar una mayor calidad de vida y a paliar los síntomas".

El Dr. Colomer, del Instituto Catalán de Oncología de Girona, coincide con que la calidad de vida es un objetivo fundamental para estas pacientes, entendiendo como "calidad de vida el tiempo que un enfermo permanece sin síntomas en su enfermedad. En este sentido la gemcitabina, sola o en combinación, es un fármaco activo que tiene un buen perfil de toxicidad.

La ponencia del Dr. Colomer se refirió a la combinación de gemcitabina con taxanos en el tratamiento de cáncer metastásico, basándose en 14 estudios clínicos. En ellos se mostró que la combinación de gemcitabina con taxanos "es una combinación con una eficacia muy elevada en primera línea de tratamiento, con una toxicidad muy baja y tolerable para lo que suelen ser las combinaciones de quimioterapia. Basándose en estos estudios, el Dr. Colomer explicó el esquema de un estudio pivotal fase III, cuyos datos se harán públicos el próximo mes de mayo y que servirán para que gemcitabina sea aprobada a finales de este año o principios de 2004 en su indicación para cáncer de mama.

Según explicó el Dr. García Arroyo, del Complejo Hospitalario de Pontevedra, "el fundamento de la quimioterapia preoperatoria es que la cirugía radical dejó de ser el único tratamiento primario del cáncer de mama operable con el objetivo de aumentar la tasa de cirugía conservadora y mantener los mismos parámetros respecto a supervivencia."

Por su parte, el Dr. Sánchez-Rovira, del Hospital Universitario Ciudad de Jaén, hizo una revisión de los distintos trabajos en el tratamiento neoadyuvante del cáncer de mama con gemcitabina, indicando que este esquema, por su porcentaje aceptable de respuesta, puede ser reproducible en su uso en primera línea en el cáncer de mama mestastásico. A lo que añadió, "las pautas de neoadyuvancia, en las que se incluye la gemcitabina, pueden beneficiar a un número elevado de pacientes". Por último, el Dr. Sánchez-Rovira también planteó la necesidad de estudios comparativos fase III para ver "realmente qué nos pueden ofrecer las distintas combinaciones".

La combinación de gemcitabina con antraciclinas fue el tema de la segunda ponencia del Dr. Sánchez-Rovira en la que se presentaron otros dos estudios españoles. En el primero de ellos, la combinación de gemcitabina con adriamicina, los resultados demuestran una tasa de respuesta en línea con otros estudios. En el segundo de los trabajos presentados, gemcitabina, adriamicina y taxol, en tratamiento cada 15 días, "se demuestra que la gemcitabina en tripletes con antraciclinas permite dar esquemas activos y bien tolerados y es factible especialmente donde se buscan respuestas rápidas".

Por su parte, el Dr. Lobo, de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, expuso los datos de los estudios realizados de la combinación de gemcitabina y vinorelbina, combinación que puede ser muy recomendada por el hecho de que ambos fármacos "tienen distintas líneas de acción". Igualmente destacó la importancia de poder disponer de "un fármaco nuevo, con distinto mecanismo de acción, porque nos estábamos quedando un poco desprovistos en la farmacopea oncológica."

La ponencia del Dr. Méndez, del Hospital de Móstoles, se refirió los resultados de la terapia en primera línea de gemcitabina, así como la ventaja de su baja toxicidad que han servido de base teórica para combinarla en distintos estudios con taxanos, antraciclinas, vinorelbina, capecitabina y platinos. A este respecto, el Dr. Méndez considera que el futuro de la gemcitabina es el tratamiento en combinación. "La gemcitabina puede ser el pilar de combinación básica de muchos esquemas de tratamiento, al igual que ocurrió en los años 90 con los platinos, que ha sido el agente más extensamente combinado".

Respecto a la combinación con capecitabina y platinos, el Dr. Méndez destacó especialmente "el descubrimiento de una nueva asociación tolerable y activa como puede ser la gemcitabina con capecitabina. Este esquema puede ser de utilidad y tener su ubicación en cáncer de mama metastásico". A esto añadió: "es de esperar que a la gemcitabina se le encuentre su lugar en tratamientos de primera línea, inclusive en tratamiento neoadyuvante".

En esta reunión se puso de manifiesto el nivel "extremadamente bien situado de las investigaciones clínicas españolas", según palabras del Dr. Colomer, "que aportan datos que a su vez tienen influencia en el diseño, desarrollo y, esperamos que también, en la aprobación de muchos fármacos para su uso contra el cáncer". "Los oncólogos españoles están incorporándose cada vez más a la primera línea de investigación mundial", concluyó.

Por otro lado, el V Simposio de Revisiones en Cáncer celebrado en Madrid durante los días 12, 13 y 14 de febrero, congregó a algunos de los mejores especialistas españoles en oncología, con el objetivo de hacer un repaso de las principales líneas de tratamiento en cáncer de pulmón. Bajo el título "Tratamiento médico del cáncer en el año 2003", asistieron como ponentes el Dr. R. Rosell, del Hospital Germans Trias i Pujol, de Badalona (Barcelona), el Dr. V. Alberola, del Hospital Arnau Vilanova, de Valencia, y el Dr. J. L. González-Larriba, del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid. Los tres ponentes coincidieron en subrayar la validez de los tratamientos actuales, tanto en primera y segunda línea, como en terapia neoadyuvante.

El Dr. Rosell, que centró su exposición en el tratamiento de quimioterapia de primera línea, explicó que las futuras líneas de actuación estarán determinadas por los avances en el genoma humano. "Hasta el momento, la investigación en oncología se centra en la farmacogenómica, con el objetivo de alcanzar una quimioterapia individualizada, basada en los diferentes rasgos genéticos, como polimorfismos, mutaciones genéticas y resistencias a la quimioterapia. Hay varios ensayos moleculares que pueden ser utilizados para realizar una terapia a la carta. Los ensayos convencionales de quimioterapia, incluso aquellos con nuevos fármacos citotóxicos o con nuevos objetivos, se encuentran limitados por una falta de información genética. Por esto, urge la adopción de tests genéticos de predicción para el tratamiento de cáncer", afirmó el Dr. Rosell.

Por su parte, el Dr. V. Alberola abordó el tema de la terapia de segunda línea, prestando especial atención a la calidad de vida que el tratamiento quimioterápico puede ofrecer al paciente. "En los últimos años se han producido cambios importantes en el tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) localmente avanzado o metastásico. Diferentes ensayos aleatorizados, que comparan el tratamiento quimioterápico con cuidados de soporte han demostrado un beneficio tanto en la supervivencia como en la calidad de vida de los pacientes tratados con combinaciones de platino, por lo que la mayoría de pacientes con buen estado general reciben algunas de las combinaciones consideradas estándar en primera línea, que son platinos asociados a gemcitabina, taxanos o vinorelbina", indicó.

Además, el Dr. Alberola explicó que "en estos momentos todos los ensayos en fase II deberían de tener como objetivo básico la supervivencia y calidad de vida, porque, en principio, la prolongación del tiempo libre de progresión de supervivencia se cifra en un tiempo tan corto que son mucho más importantes los síntomas que la supervivencia."

La última ponencia de la mesa de cáncer de pulmón centró su atención en los tratamientos neoadyuvantes. "Está demostrado que todos los pacientes que reciben primero quimioterapia y luego cirugía viven más. Lo que se trata es de intentar poner primero quimioterapia y luego cirugía, en fases más precoces, con el fin de aumentar la supervivencia. De esta forma, además, se reduce el tipo de cirugía a practicar y se favorece que se puedan operar a muchos pacientes, que "a lo mejor, por un tipo de limitación respiratoria o por un tumor importante" antes no se podían intervenir", aseguró el Dr. J. L. González-Larriba.