Cerca de una de cada dos personas en todo el mundo ya ha recibido, al menos, una dosis de las vacunas COVID-19, lo que hace que cada vez se sepa más sobre el grado de inmunidad que ofrecen.

En los últimos días, el New England Journal of Medicine ha publicado una carta de un equipo de expertos del Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC) que compara las respuestas inmunitarias inducidas por tres vacunas frente a la COVID-19 durante un período de seguimiento de ocho meses.

En concreto, los investigadores evaluaron los niveles de varios anticuerpos y células T de 61 participantes. Lo hicieron de dos a cuatro semanas después de la inmunización completa, que es el momento de inmunidad máxima, hasta ocho meses después de la vacunación. Treinta y un participantes recibieron la vacuna BNT162b2 (Pfizer – BioNTech), 22 recibieron la vacuna mRNA-1273 (Moderna) y ocho la Ad26.COV2.S (Janssen).

Los títulos de anticuerpos disminuyen a los 8 meses en Pfizer y Moderna

Estudios anteriores ya demostraron que las tres vacunas brindan una eficacia protectora sólida contra la COVID-19. En este nuevo trabajo, los investigadores comparan las respuestas inmunes humorales y celulares. De esta forma vieron que en el pico de inmunidad, la vacuna de Pfizer indujo un título medio alto de anticuerpos neutralizantes de virus vivos (1789); un título medio alto de anticuerpos neutralizantes de pseudovirus (700); y un título medio alto de anticuerpos de unión contra el dominio de unión al receptor (RBD) (21,564 ). Sin embargo, estos títulos disminuyeron drásticamente seis meses después de la vacunación, como ya se ha informado en anteriores estudios, disminuyeron aún más a los 8 meses.

En el pico de inmunidad, la vacuna de Moderna también provocó un título medio alto de anticuerpos neutralizantes de virus vivos (5848), un título de anticuerpos neutralizantes de pseudovirus (1569) y un título de anticuerpos de unión específicos de RBD (25,677). A los 8 meses después de la vacunación con ARNm-1273, el título medio de anticuerpos neutralizantes de virus vivo fue 133, el de anticuerpos neutralizantes de pseudovirus fue 273m y el título medio de anticuerpos de unión específicos de RBD fue 1546.

La vacuna de Janssen indujo títulos medios sustancialmente más bajos que las vacunas de ARNm en el pico de inmunidad. A las 4 semanas de la inmunización con esta inyección única, el título medio de anticuerpos neutralizantes de virus vivo fue 146; el título medio de anticuerpos neutralizantes de pseudovirus fue 391; y el título medio de anticuerpos de unión específicos de RBD fue 1361. La diferencia con las otras vacunas es que, en este caso, los títulos se mantuvieron relativamente estables durante 8 meses.

En concreto, a los 8 meses el título medio de anticuerpos neutralizantes de virus vivo fue 629; el título medio de anticuerpos neutralizantes de pseudovirus fue 185; y el título medio de anticuerpos de unión específicos de RBD fue 843. Todos títulos similares a los de la semana 4.

Reactividad cruzada con variantes del coronavirus

Las tres vacunas demostraron una amplia reactividad cruzada con variantes de SARS-CoV-2. Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para comprender cómo la inmunidad a las vacunas puede disminuir con el tiempo, tal y como apuntan en la carta. Con todo, los autores señalan que las respuestas inmunitarias precisas necesarias para conferir protección contra el SARS-CoV-2 aún no se han determinado.

«Aunque los niveles de anticuerpos neutralizantes disminuyen, las respuestas estables de las células T y las funciones de los anticuerpos no neutralizantes a los 8 meses pueden explicar cómo las vacunas continúan brindando una protección sólida contra el COVID-19 grave«, ha indicado el autor principal Ai-ris Y. Collier, especialista en Medicina Materno-Fetal en BIDMC, en una nota recogida por  «Vacunarnos (incluso durante el embarazo) sigue siendo la mejor herramienta que tenemos para poner fin a la pandemia de COVID-19».