Una infección se vuelve crónica cuando el sistema inmune disminuye la respuesta porque la presencia simultánea de su acción y de la infección del virus puede provocar una destrucción masiva de células y tejidos, lo que puede amenazar la vida del huésped infectado. En este contexto, un estudio internacional dirigido por investigadores de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) ha mostrado una vía de comunicación que forma parte de una adaptación funcional a las infecciones virales crónicas.

Aportando detalles más concretos del estudio, gracias al mismo se ha podido demostrar igualmente una “atenuación temprana” de un tipo de glóbulos blancos, antes del agotamiento de las células T. De esta forma, los autores demuestran la participación de una vía de comunicación (XCL1-XCR1) entre las células T y las células dendríticas de presentación cruzada, que presentan antígenos extracelulares a las células T, en la contención del virus durante la infección crónica.

Así, se ha observado que a pesar de los diversos mecanismos supresores durante la infección crónica, el agotamiento de las células T efectoras es solo parcial y se mantiene cierta funcionalidad de las células T que restringen la expansión del virus persistente, y han mostrado que esta vía de comunicación es crítica para mantener tales respuestas de las células T.

El trabajo ha sido publicado en ‘Genome Research’,  y ha sido posible gracias a la colaboración con otros investigadores del resto de España, Rusia, Suiza y Japón.

Ratones de estudio

En concreto, los científicos usaron un modelo de ratón del virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV), que muestra características inmunológicas que se parecen a las de las infecciones por VIH o hepatitis B o C en humanos. En los experimentos, obtuvieron transcriptomas del bazo de ratones infectados en diferentes momentos después de la infección y los estudiaron, incluyendo análisis bioinformáticos realizados en colaboración con Anna Esteve-Codina del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) en Barcelona que permitieron identificar grupos de genes altamente expresados en estos procesos.

Cabe recordar que uno de los mecanismos clave mediante los cuales los mecanismos inmunitarios disminuyen para evitar la inmunopatología es el agotamiento de las células T, un tipo de linfocitos con un papel central en la respuesta inmune y que, en infecciones, se desactivan tras un largo periodo para evitar daños excesivos en tejidos sanos.