El tipo de linfoma no-Hodgkin más prevalente es el llamado del linfoma difuso de célula B grande (LDCGB). Si bien existen tratamientos para esta patología, existen pacientes no respondedores.  Precisamente para los mismos, una nueva investigación apunta a que el uso de nanopartículas proteicas podrían ser la base de nuevas terapias más efectivas.

En concreto, esta investigación, publicada en Haematologica, y realizada por los grupos del CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN),  ha demostrado la elevada selectividad de una nanomedicina basada en proteínas y creada por los propios investigadores, para la entrega dirigida de una toxina en las células tumorales para inducir su muerte selectiva.  Así, los investigadores han logrado producir un potente efecto antitumoral en un modelo animal con este tipo de linfoma.

El objetivo es que estas nanopartículas puedan ser desarrollada como un nanofármaco, que podría ser utilizado en el 40 por ciento de pacientes con linfoma no-Hodgkin que no responden a la terapia actual, evitando los efectos adversos asociados al tratamiento convencional.

Un efecto selectivo

Este efecto selectivo del nanofármaco se debe a la interacción específica entre un péptido direccionador que contiene la nanopartícula proteica que transporta la toxina y el receptor celular CXCR4 que se encuentra altamente sobreexpresado en las células de linfoma. Esta es la primera vez que se cuantifica la captación de nanopartículas proteicas en distintos órganos de una neoplasia hematológica.

Esta observación ha permitido demostrar  que el 86 por ciento de la dosis administrada se acumula en células cancerosas, una mejora substancial si se compara con otras nanopartículas no proteicas u otros sistemas de direccionamiento de fármacos como los conjugados fármaco-anticuerpo, que solo alcanzan un 1 por ciento de la dosis en el tumor.

Como expone Ramón Mangues , investigador de este estudio, “la nueva nanopartícula proteica contiene un ligando que identifica un receptor CXCR4 en la superficie de las células cancerosas en las que entra selectivamente, alcanzando una captación muy elevada del tumor y muy baja en el resto del cuerpo, que supera ampliamente la captación tumoral de los fármacos utilizados para este tipo de linfoma”.

Actualmente no existen fármacos en el mercado que eliminen selectivamente las células responsables de la diseminación metastática, razón por la que el desarrollo de esta nanomedicina podría tener un alto impacto clínico después de que se hayan realizado los ensayos necesarios para aplicarse en humanos.