Investigadores del CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) han descrito un nuevo eje de señalización celular que conduce a la hipertrofia miocárdica formado por calpaínas y GRK2.  Así se ha publicado en la revista Basic Research in Cardiolog, en la que se concluye que la inhibición de este eje mediante inhibidores orales de las calpaínas es una estrategia novedosa y efectiva para atenuar la hipertrofia y remodelado miocárdico inducidos tanto por el infarto agudo de miocardio como por el estrés crónico de origen no isquémico.

Para llegar a esta conclusión, los grupos CIBERCV liderados por David García-Dorado, en el VHIR, y Federico Mayor, en la Universidad Autónoma de Madrid (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa),  han utilizado un modelo de hipertrofia miocárdica inducida por exposición crónica de ratas y ratones a niveles elevados de isoproterenol, una hormona adrenal cuyo aumento crónico de actividad induce hipertrofia, y se ha demostrado que esta estimulación crónica induce también una activación de las calpaínas.

Así, García-Dorado explicaba que “estos resultados describen un nuevo eje de señalización celular que conduce a la hipertrofia miocárdica formado por calpaínas y GRK2, y sugieren que la inhibición de este eje, en concreto con inhibidores de las calpaínas, es una estrategia novedosa y efectiva para limitar la hipertrofia y remodelado miocárdico inducidos no solo por el infarto agudo de miocardio, sino por el estrés crónico de origen no isquémico”.

La hipertrofia y las calpaínas

Cabe recordar que la hipertrofia cardiaca, un aumento del tamaño de las células cardíacas y del peso del corazón, es una respuesta inicialmente eficaz a la sobrecarga de trabajo del músculo cardíaco, pero puede acabar por convertirse en un problema en sí misma, dificultando la función del corazón y causando insuficiencia cardíaca y arritmias, un proceso denominado remodelado ventricular adverso. A pesar de su alta prevalencia y su enorme impacto sanitario y social, la eficacia de los tratamientos actuales para prevenirla o disminuirla es limitada, por lo que la identificación de nuevas dianas y desarrollo de tratamientos que interfieran con los mecanismos celulares y moleculares implicados en el remodelado ventricular y progresivo desarrollo de insuficiencia cardiaca constituye un objetivo prioritario.

Por su parte, en lo que respecta al papel de las calpaínas, estudios previos dirigidos por Javier Inserte del VHIR se había demostrado que la activación de unas enzimas, las calpaínas, capaces de atacar muchas proteínas celulares (enzimas activadas por el aumento del calcio intracelular) desempeña un papel importante en la muerte de células miocárdicas durante el restablecimiento del flujo sanguíneo después de un período de isquemia miocárdica, y que su inhibición disminuye el tamaño del infarto y el remodelado ventricular post-infarto.