Redacción, Madrid.- Entre un 10 y un 12 por ciento de los españoles, en particular niños, podrían ver aliviado en un futuro breve su problema. La buena perspectiva se ha abierto a raíz de que dos grupos de investigadores españoles de los servicios de Neumología e Imunología de la Fundación Jiménez Díaz -dirigidos por los doctores Nicolás González Mangado y Carlos Lahoz, respectivamente- hayan demostrado la utilidad en experimentos con ratas de una novedosa terapia génica que consigue neutralizar la reacción asmática al incidir sobre los mecanismos que generan la inflamación bronquial.

El hallazgo, que ha sido publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, abre la posibilidad de desarrollar un tratamiento sencillo para esta enfermedad en humanos, que consistiría en administrar mediante un procedimiento aerosolizado un gen, transportado mediante plásmidos, capaz de provocar ese efecto benéfico en las células pulmonares.

El doctor González-Mangado, miembro del área de asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), ha incidido en lo anterior y subraya que el interés del proyecto es que "hemos conseguido por un mecanismo génico disminuir la inflamación bronquial y mejorar la función pulmonar con la ventaja añadida que supone su administración por un medio tan sencillO y exento de riesgos como es la vía inhalada".

Durante el ensayo se ha conseguido controlar la enfermedad durante 40 días con un solo tratamiento. "No obstante -precisa González-Mangado-, todavía debemos determinar el tiempo que dura el efecto y cada cuánto deberíamos administrar ", circunstancias éstas que se analizarán en próximos estudios.

Otro aspecto a certificar es si los buenos resultados de la investigación llevada a cabo en ratas tendrán su reflejo también en humanos. Ya se sabe que el paso del laboratorio a las condiciones precisas de la práctica clínica a menudo termina en falso, aunque en este caso las perspectivas son halagüeñas. "En nuestra investigación -comenta al respecto el neumólogo de la SEPAR- tenemos la ventaja de que hemos trabajado en un modelo in vivo de asma. Además, es un efecto que hemos comprobado a nivel celular y en la función pulmonar de los animales, algo que nos acerca más al modelo humano".