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Un grupo de investigadores españoles ha analizado la evolución de la psicosis en función del género. Las principales conclusiones se han recogido en el estudio Understanding sex differences in long-term outcomes after a first episode of psychosis, publicado en NPJ Schizophrenia.

La primera firmante ha sido Rosa Ayesa-Arriola, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander-Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (IDIVAL). También es investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red Salud Mental (CIBERSAM).

Para la elaboración de este proyecto, entre 2001 y 2008 se evaluaron 307 pacientes con primer episodio de psicosis según las medidas basales del Programa de Atención a Fases Iniciales de Psicosis (PAFIP). Del total, 297 se volvieron a probar en el seguimiento de 1 año, y 259 en el seguimiento de 3 años. De la muestra inicial, 209 fueron evaluados después de un periodo de tiempo que varió de 8 a 16 años (183 por entrevista en persona y 26 por teléfono).

Diferencias de género a largo plazo

Las conclusiones de la investigación han apuntado que los mejores resultados observados entre las mujeres durante los primeros tres años, mientras fueron tratadas en un servicio de atención temprana, se produjeron con características basales y premórbidas más favorables. Después de un periodo promedio de 10 años, con la única diferencia en el curso de los síntomas negativos, los resultados para las mujeres se aproximaron a los de los hombres.

En este sentido, los investigadores han destacado el aumento en la dosis de medicación antipsicótica una vez que los pacientes con primer episodio psicótico fueron dados de alta del programa del servicio de atención temprana y comenzaron a ser atendidos en otros servicios. “Estos hallazgos invitan a plantear la cuestión de si es aconsejable tener en cuenta la diferencia de los pacientes según su sexo, así como a prolongar las intervenciones de los servicios de atención temprana”.

Los que no completaron significativamente tenían un nivel de educación más bajo (61% vs 44% estudios elementales), vivían en áreas urbanas (82% vs 68%), estaban desempleados (54% vs 38%), y eran consumidores de cannabis (56% vs 36%). Por el contrario, los que completaron presentaron síntomas depresivos más graves al inicio del estudio. Se encontró una tendencia hacia una mayor participación en la reevaluación de 10 años en las mujeres, así como más exitus entre los hombres.

Los autores del artículo han indicado que las diferencias de sexo en la psicosis se han analizado desde hace mucho tiempo; sin embargo, se han investigado poco las diferencias de sexo en los resultados a largo plazo de los pacientes con primer episodio de psicosis tratados en los servicios de intervención temprana.

Evolución de la psicosis

En el estudio del IDIVAL sobre la evolución de la psicosis, un total de 209 pacientes con primer episodio (95 mujeres y 114 hombres) fueron reevaluados después de un periodo de tiempo que varió de 8 a 16 años después de su primer contacto con un programa de los servicios de intervención temprana (PAFIP) que llamaremos la cohorte PAFIP de 10 años. Se exploraron múltiples variables clínicas, cognitivas, funcionales, premórbidas y sociodemográficas en los seguimientos de 1, 3 y 10 años. En el primer contacto, las mujeres eran mayores al inicio de la enfermedad, tenían un mayor ajuste premórbido y un coeficiente intelectual más alto, y tenían un empleo con mayor frecuencia, vivían de forma independiente y estaban acompañadas de una pareja y/o hijos.

La existencia de un diagnóstico de esquizofrenia y el consumo de cannabis y alcohol fue más habitual entre los hombres. Durante los primeros 3 años, las mujeres mostraron una respuesta significativamente mejor a las dosis mínimas de antipsicóticos y mayores tasas de recuperación que los hombres (50% frente a 30,8%). Diez años después, más mujeres seguían viviendo de forma independiente y tenían parejas, mientras que los diagnósticos de esquizofrenia y el consumo de cannabis seguían siendo más frecuentes entre los hombres.

En el estudio de la evolución de la psicosis, las mujeres también presentaron una menor gravedad de los síntomas negativos; sin embargo, las diferencias de funcionalidad y recuperación no mostraron diferencias significativas (46,7% vs 34,4%). Entre las sesiones de seguimiento de 3 y 10 años, se observó un aumento en la dosis de antipsicóticos.

Edad de inicio más tardía en mujeres

Las mujeres con esquizofrenia suelen tener una mejor evolución de la enfermedad, así como mejores resultados generales que los hombres. Una proporción sustancial de pacientes varones tiene malos resultados a largo plazo, por ejemplo, en indicadores como un bajo nivel de funcionamiento, más desempleo o abuso de sustancias.

El inicio más tardío de la enfermedad en las mujeres podría ser un factor relevante a la hora de conocer la incidencia y el desarrollo de la esquizofrenia. Algunos autores han señalado que los mejores resultados de las mujeres disminuyen con el tiempo y se acercan a los registrados por los hombres.

Finalmente, los autores del IDIVAL y del CIBERSAM han comentado la necesidad de realizar más investigaciones para ampliar el conocimiento de la marcada heterogeneidad reportada previamente en los resultados funcionales entre los pacientes con primer episodio de psicosis. Además, han considerado necesario evitar el posible sesgo de diseño hacia muestras con malos resultados y han recalcado la falta de estudios a largo plazo sobre perspectivas sexuales.