Un informe realizado por científicos españoles ha concluido que existe “evidencia significativa” de que el SARS-CoV-2 se transmite por vía aérea a través de los aerosoles. Estos se emiten al hablar, cantar, gritar o toser. Así confirman que esta es precisamente la forma de transmisión “dominante” y la “más habitual” en eventos de super-propagación.

El informe, que lleva fecha de 29 de octubre, ha sido encargado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. El mismo ha analizado la postura de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de diferentes estudios sobre las vías de transmisión. Así, resume la evidencia a favor y en contra del contagio por aerosoles.

Entre las conclusiones destaca que precisa que, por su menor tamaño, los aerosoles presentan una mayor infectividad. Según explican, penetran más profundamente en los pulmones y, además, podrían causar una mayor severidad en la enfermedad COVID-19.

Por otro lado, el estudio también estudia otras vías de infección. En el caso de las heces o la orina se han detectado trazas del virus en estos desechos. Si bien, apuntan que la infección fecal-oral o fecal-respiratoria se considera limitada, porque hasta la fecha solo hay un informe que indica esta vía de infección. El estudio analiza también la posibilidad de infección a través de la sangre, aunque parece que esta vía de contagio es “baja”. En cuanto a la transmisión madre hijo, expone que de momento no hay transmisión intrauterina. A este respecto,  aconseja mantener la lactancia materna al ser mayores los beneficios de transmitir los nutrientes y anticuerpos al bebé frente a algunos anticuerpos son mayores que los riesgos.

Recomendaciones ante el contagio por aerosoles

Entre las conclusiones, los investigadores proponen realizar en exteriores y ventilar o filtrar para reducir la transmisión por aerosoles. Además de las medidas consolidadas como el uso de mascarilla, extremar la higiene, el distanciamiento. También el trabajo a distancia o evitar eventos con alta densidad de personas, especialmente en interiores.

Igualmente, recomienda a los Gobiernos que se esfuercen por incrementar el nivel de calidad de las mascarillas para la población. Especialmente dada la “gran variedad extrema” en filtración o adaptabilidad ergonómica facial.

El trabajo recuerda que las gotículas infectan por impacto en los ojos, fosas nasales o boca. Estas gotículas caen al suelo hasta a 1-2 metros de la persona que las emite. Sin embargo, los aerosoles infectan por inhalación y viajan más de 1-2 metros antes de caer al suelo.