Un estudio internacional en el que participan el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico de Valencia, y la Universitat de Valéncia (UV) ha identificado 120 genes asociados con la esquizofrenia.

Estos genes están implicados en procesos fundamentales de la función de las neuronas del sistema nervioso central. En concreto, tanto en la organización, diferenciación y la transmisión sináptica. Esto señala a estas células como las más importantes en la patología.

Asimismo, la importancia de esta investigación reside en que se han podido vincular a genes concretos muchas de las asociaciones que se encontraron entre la esquizofrenia y variantes genéticas comunes en 287 localizaciones cromosómicas.

Este el mayor estudio genético realizado hasta la fecha en esta enfermedad. Para realizar el mismo se ha incluido a 76.755 pacientes con diagnóstico de esquizofrenia y 243.649 controles sin enfermedad psiquiátrica. Algunos de estos genes ya se habían encontrado, previamente, alterados en autismo y otros trastornos del desarrollo. El trabajo puede consultarse ya en la Revista Nature.

120 genes asociados con la esquizofrenia

Respecto a los genes asociados con la esquizofrenia, los hallazgos también sugieren que la función neuronal alterada en la esquizofrenia afecta a muchas áreas del cerebro. Estas pueden explicar sus diversos síntomas como la presencia de alucinaciones, delirios y problemas para pensar con claridad.

“Se ha dado un paso necesario hacia la comprensión de las causas de la esquizofrenia”. Así lo afirmaban Julio Sanjuán, investigador principal del Grupo de Investigación en Psiquiatría y Enfermedades Neurodegenerativas de INCLIVA y Mª Dolores Moltó, miembro del mismo grupo de INCLIVA.

Según los investigadores, esto permitirá, tras nuevos estudios, conocer los mecanismos fisiopatológicos implicados en la enfermedad. “Esto es clave en la identificación de nuevos tratamientos que sean más eficaces”.

En cuanto a la importancia de los genes asociados con la esquizofrenia, hay que recodar que la patología cuenta con una heredabilidad del 60-80 por ciento. Gran parte de la misma se atribuye a alelos de riesgo comunes. Esto indica que los estudios de asociación de todo el genoma pueden ayudar a la comprensión de las causas y el origen de la enfermedad.