Las medidas de mitigación implementadas para frenar la COVID-19, como el uso de mascarillas, los confinamientos y la menor interacción social, provocaron una disminución generalizada de la circulación de virus gripales a nivel mundial la pasada temporada. Ahora, científicos sospechan que esto pudo extinguir una cepa de la gripe.

La pandemia del SARS-CoV-2 ha experimentado una reducción global notable en los casos de influenza de los virus de influenza A y B. En particular, el equipo de investigación australiano informa en la revista Nature Reviews que el linaje B / Yamagata no se ha aislado desde abril de 2020 hasta agosto de 2021.

Esto hace que las detecciones del virus de la influenza se redujeran desde abril de 2020 alrededor de un 99% en comparación con años anteriores.

Uno de las cuatro objetivos principales de la vacuna tetravalente

Uno de los puntos más importantes de esta investigación es el papel que puede tener en las vacunas. "La infección por el virus de la influenza B (IBV) representa alrededor de una cuarta parte de la carga anual de influenza. La composición de la vacuna contra la gripe se reconsidera cada dos años para tener en cuenta la deriva antigénica continua en la proteína hemaglutinina", explican los autores.

La co-circulación de dos linajes antigénicamente distintos del virus de la influenza B (B / Victoria y B / Yamagata) ha impulsado el desarrollo y la aplicación de un vacuna tetravalente contra la gripe. "Con circulación del virus de la influenza B solo en humanos y sin reservorio animal establecido, la alta cobertura de vacunación que induce una amplia protección inmunitaria proporciona una vía potencial para la erradicación del virus. Es posible que las considerables reducciones de la circulación de la influenza a nivel mundial debido a la COVID-19 ya hayan precipitado la extinción del linaje B / Yamagata", aseguran.

"Si bien el tiempo dirá si el linaje B / Yamagata se ha ido para siempre, la eliminación de uno de los cuatro objetivos de vacuna actuales tendría implicaciones favorables para la reformulación anual de la vacuna contra la influenza, con oportunidades para repensar racionalmente las estrategias óptimas para reducir aún más su carga mundial", concluyen los autores.