Investigan los factores genéticos implicados en la pérdida del sentido de olfato o gusto tras la infección por COVID-19. Las principales conclusiones de este trabajo se han recogido en el artículo ‘The UGT2A1/UGT2A2 locus is associated with COVID-19-related loss of smell or taste’, publicado en la revista Nature Genetics. La primera firmante del artículo es Janie F. Shelton, del grupo de investigación ‘23andMe’, de Sunnyvale (California, Estados Unidos).

Los investigadores han realizado encuestas por internet y han recopilado datos sobre la pérdida del olfato o el gusto relacionada con la COVID-19 de 69.841 personas con test positivo. Todos los participantes eran mayores de 18 años y vivían en Estados Unidos o Reino Unido. En este sentido, los investigadores han reconocido que el estudio tiene ciertas limitaciones, puesto que todos los participantes tienen ascendencia europea y, además, la recogida de datos se ha hecho mediante una encuesta on line.

Según las conclusiones, el 68% de los participantes en el estudio reportaron pérdida de olor o sabor. Este síntoma era más frecuente en mujeres que en hombres (72% vs. 61%).

Genes UGT2A1 y UGT2A2

Con la información recopilada han hecho un estudio de asociación de todo el genoma de ascendencia múltiple y han identificado un locus significativo en todo el genoma en la vecindad de los genes UGT2A1 y UGT2A2. Estos dos genes se expresan en el epitelio olfativo y participan en el metabolismo de los olores. Estos hallazgos proporcionan un vínculo genético con los mecanismos biológicos que subyacen a la pérdida del olfato o del gusto relacionada con la COVID-19.

En definitiva, se trata de un factor de riesgo genético que influye en la probabilidad de que una persona experimente pérdida de olfato o gusto como síntomas de la infección por SARS-CoV-2.

El locus genético indica el lugar específico donde se localiza un gen u otra secuencia de ADN en un cromosoma.

Pérdida de olfato o gusto

La anosmia y la ageusia son síntomas distintivos de la COVID-19, y desde el principio de la pandemia se han considerado indicadores tempranos y frecuentes de la fase aguda de la infección.

Los genes UGT2A1 y UGT2A2 codifican enzimas que se expresan en las células que recubren el interior de la nariz y participan en la eliminación de los odorantes que se unen a los receptores implicados en su detección. Todavía se desconoce el motivo y la forma en que ambos genes participan en este proceso, como han indicado los responsables del proyecto. “Por su localización y por su función esencial, estos genes podrían desempeñar un papel en la fisiología de las células infectadas y el consiguiente deterioro funcional que contribuye a la pérdida de la capacidad olfativa”, han explicado.

Esta investigación ofrece información relacionada con los mecanismos biológicos que subyacen a la pérdida del olfato o del gusto relacionada con la infección por la COVID-19.