Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Barcelona (UB) ha descrito por primera vez la estructura en 3D de las uniones entre diferentes tipos de ADN. Se trata de «un logro que aporta luz sobre unas regiones del genoma que podrían convertirse en dianas terapéuticas para el tratamiento del cáncer«, según han indicado los investigadores. Los resultados se han publicado en el último número de la revista ‘Journal of the American Chemical Society’, en el artículo titulado Structure of i-Motif/Duplex Junctions at Neutral pH.

Para la elaboración de este estudio se han empleado los espectrómetros de alto campo del Laboratorio de Espectroscopía de Resonancia Magnética Nuclear Manuel Rico, una Infraestructura Científica y Técnica Singular (ICTS) del CSIC.

Carlos González, investigador del CSIC en el Instituto de Química Física Rocasolano (IQFR-CSIC), ha analizado las conclusiones del trabajo. «No conocemos bien la función de estas estructuras no canónicas en la célula, pero pensamos que se forman de manera transitoria cuando las dos hebras de la doble hélice se separan durante procesos celulares como la replicación o la transcripción. Por eso este trabajo es importante, porque describe la primera estructura observada hasta ahora de una unión entre una región de B-ADN y otra de i-ADN».

«Conseguir compuestos selectivos tropieza con la dificultad de que la doble hélice canónica es una estructura muy regular. Las formas no canónicas y sus uniones son estructuralmente muy diferentes a la doble hélice y, por lo tanto, abren la posibilidad de desarrollar compuestos más selectivos que, a la postre, provoquen menos efectos secundarios», ha explicado Carlos González.

Diferentes tipos de ADN

La estructura que la molécula de ADN adopta normalmente es la de la doble hélice, también llamada dúplex o B-ADN. Sin embargo, el ADN puede formar otras estructuras mucho más inusuales, en las que pueden asociarse tres o cuatro cadenas.

Los investigadores se han centrado en el i-ADN o i-motif, que consta de cuatro cadenas de ADN y que se puede formar en regiones del genoma ricas en citosina. Si el ADN es normalmente una doble hélice (B-ADN) y es capaz de formar localmente una estructura diferente, los científicos se plantearon que debían existir interfases o regiones de unión entre distintos tipos de estructura.