El Servicio de Inmunología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid participa en un ensayo internacional sobre la aplicación de inmunoglobulina enriquecida intravenosa. El objetivo es “anticipar y evitar que enfermos con síntomas graves por COVID-19 tengan que ser finalmente ingresados en la UCI”.

Se trata de un fármaco experimental probado con éxito previamente en neumonía grave, por lo tanto seguro. Por tanto, los investigadores creen que puede ser útil para casos graves de la COVID-19. Esta nueva terapia está indicada en pacientes que ingresan con una neumonía por COVID-19. Además, estas personas presentan dificultad para respirar, así como síntomas que anticipan un empeoramiento de su situación clínica.

El tratamiento consiste en administrar al paciente una infusión de gammaglobulina intravenosa enriquecida a través del plasma de miles de donantes con inmunoglobulinas de tipo IgG, IgA e IgM.

Inmunoglobulina enriquecida en pacientes COVID-19

Javier Carbone, investigador principal, y Marisa di Natale, coordinadora del estudio, trabajan en el Hospital Gregorio Marañón. Según Carbone, “la gammaglobulina tiene la capacidad de atacar a bacterias y virus. En el caso del tipo IgA, tienen una importante función de control sobre la infección respiratoria que se encuentra presente en las mucosas, mientras que la IgM es muy eficaz en el control de la infección bacteriana”.

Cuando las inmunoglobulinas se administran en gran cantidad mejora el sistema inmunológico del paciente, ha dicho Carbone. La otra finalidad de este abordaje es producir una reorganización del sistema inmunológico necesaria para controlar el aumento de los biomarcadores inflamatorios.

Pacientes COVID-19 con mal pronóstico

Los Servicios de Inmunología y de Medicina Interna del Gregorio Marañón han incluido en el ensayo a dos personas cuyo perfil se ajustaba al objetivo del estudio. Ambos pacientes, con neumonía grave de mal pronóstico, recibieron el alta sin necesitar su ingreso en la UCI, según el centro madrileño.

Internistas, microbiólogos y neumólogos del Gregorio Marañón colaboran en la selección de pacientes para este ensayo fase II, aleatorizado, doble ciego y multinacional. Por su parte, las enfermeras se han encargado de la recogida y monitorización de los datos. El ensayo ya está en fase de implantación en Rusia, Brasil o Francia, ha informado el hospital.