Un grupo de investigadoras españolas ha analizado los hábitos nutricionales en España durante el confinamiento. Las principales conclusiones se han recogido en el artículo Composition and Nutritional Quality of the Diet in Spanish Households during the First Wave of the COVID-19 Pandemic, publicado en la revista Nutrients.

Las autoras del estudio pertenecen al Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

El estudio epidemiológico nutricional se ha basado en un control de los patrones de compra de alimentos en los hogares españoles durante el confinamiento. El estudio longitudinal sobre datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se han obtenido a partir de una muestra representativa de la población española a nivel nacional.

Entre otras conclusiones, las autoras han hablado de la necesidad de analizar los factores asociados a cambios en la dieta. Han pedido la identificación de los grupos poblacionales más propensos a adquirir hábitos poco saludables para promover cambios alimentarios positivos.

Estado de alarma

Según el informe, los hábitos han variado durante el primer estado de alarma, es decir, del 14 de marzo al 21 de junio de 2020. Los patrones también han variado posteriormente, “sin una mejora apreciable en la calidad nutricional de la dieta”.

Entre marzo y junio de 2020 la población que vivía en España ha aumentado la compra de todos los grupos de alimentos para el hogar. De hecho, este incremento se ha observado desde febrero y ha continuado meses después.

Con respecto a los mismos meses de 2019, los mayores incrementos se han realizado en abril. En concreto, durante este mes la compra ha aumentado un 40%, coincidiendo con la fase más severa del confinamiento. También en abril se ha observado el incremento de un 75% de la compra de bebidas alcohólicas.

El aumento de la compra de legumbres en marzo ha sido del 63%, mientras que la compra de aperitivos ha subido en abril un 60%.

Aumento de 771 kcal por persona y día

Emma Ruiz Moreno, investigadora del CIBERESP, ha sido una de las coordinadoras de este proyecto. Asimismo, trabaja en la Unidad de Epidemiología del Cáncer y Ambiental del Centro Nacional de Epidemiología, perteneciente al ISCIII. Esta experta ha valorado los resultados del estudio.

“En función de la cantidad de alimentos comprados en los hogares, calculamos un valor energético de la dieta de 2.801 kcal por persona y día en abril de 2020. Se ha observado un incremento de 771 kcal por persona y día, es decir, un 38% más respecto al mismo mes de 2019”, ha explicado.

Otros datos significativos han sido que en marzo y mayo de 2020 el aumento ha sido de 528 kcal y 520 kcal, respectivamente, lo que supone más de un 26%. En junio ha sido de 343 kcal, es decir, más de un 18%”, ha añadido.

Calidad nutricional de la dieta

Susana del Pozo de la Calle, profesora de la UCM, también ha analizado los resultados del estudio. “Hemos observado cambios en la calidad nutricional de la dieta en nuestros hogares. El aporte al total de la energía de la dieta por parte del alcohol y los ácidos grasos saturados ha aumentado de forma leve en abril de 2020 y se ha mantenido elevado hasta agosto”.

En concreto, el contenido de alcohol por 1.000 kcal ha aumentado más de un 20% con respecto a 2019 de abril a julio. Las bebidas alcohólicas se han mantenido entre los componentes de mayor aumento continuado de la dieta en los hogares españoles.

Reducción en la densidad de nutrientes

Entre enero y agosto de 2020 se ha registrado una reducción en la densidad (cantidad de nutrientes por 1.000 kcal) de algunos nutrientes como el calcio, el zinc, el yodo, el selenio y la riboflavina, en comparación con los datos del año anterior. Cabe recordar que cuanto mayor es la densidad de nutrientes de una dieta, mejor es su calidad. También ha habido una disminución de la toma de vitaminas B12, D y A, sobre todo en forma de retinol.

Las investigadoras, por el contrario, han notificado un aumento de la densidad de fibra, carotenos, sodio, ácido fólico y vitamina E.