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Las personas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) combinado con trastornos disruptivos del comportamiento (TDC) comparten cerca del 80 por ciento de las variantes genéticas frecuentes asociadas a los comportamientos agresivos y antisociales. Así lo ha indicado el estudio ‘Risk variants and polygenic architecture of disruptive behavior disorders in the context of attention-deficit/hyperactivity disorder’, publicado en la revista Nature Communications.

Ha participado en este proyecto Bru Cormand, catedrático de la Facultad de Biología y del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB), el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD) y el CIBER de Enfermedades Raras (CIBERER). También han trabajado en esta investigación Marta Ribasés y Josep Antoni Ramos Quiroga, del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) y el CIBER de Salud MenInvestigan los factores genéticos comunes del TDAH y los trastornos del comportamientotal (CIBERSAM).

Ditte Demontis y Anders D. Børglum, de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y Stephen V. Faraone, de la Universidad Estatal de Nueva York (Estados Unidos) son los principales responsables de este estudio.

TDAH y los trastornos del comportamiento

Los autores han analizado los datos de unos 4.000 afectados por TDAH y TDC, así como otros 30.000 individuos control. Esta investigación sobre factores genéticos de riesgo compartidos forma parte del proyecto europeo Aggressotype, del programa Horizonte 2020.

Los profesionales del VHIR y la UB han aportado muestras de pacientes con TDAH diagnosticados en el Hospital Vall d’Hebron. También han participado en el análisis de los datos genéticos.

Bru Cormand ha recordado que el TDAH y los TDC “son alteraciones causadas por factores genéticos y ambientales”. “En TDAH, la genética tiene un peso del 75 por ciento; en TDC oscila entre el 40 y el 70 por ciento. Son cuadros más prevalentes en niños que en niñas. Cuando se presentan al mismo tiempo, las personas afectadas tienen más probabilidades de caer en conductas de riesgo, de consumir sustancias adictivas o de sufrir una muerte prematura”.

Coexistencia de trastornos psiquiátricos

Marta Ribasés, jefa del Laboratorio de Psiquiatría Genética del VHIR, ha comentado que “en determinadas personas la coexistencia de dos o más trastornos psiquiátricos es frecuente. En muchas ocasiones, sufrir TDAH supone una puerta de entrada a otras patologías comórbidas que agravan la calidad de vida de estas personas”.

“Si consideramos el TDAH como una vía de entrada a una trayectoria negativa, utilizar información genética para identificar a aquellos individuos más vulnerables tendrá un fuerte impacto en la prevención. También en la detección precoz y en el tratamiento”, ha valorado Marta Ribasés. Asimismo, ha dicho que se abrirán “nuevas vías de investigación para encontrar terapias eficientes que podrían ser específicas del trastorno o compartidas entre distintos trastornos”.

Para la elaboración de esta investigación, los expertos han empleado estudios de asociación a escala genómica (GWAS). Han analizado la contribución genética de los cambios en un único nucleótido del ADN (SNP) a estos trastornos psiquiátricos.