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El manejo de la clozapina en esquizofrenia ha sido el objeto de investigación de un grupo de científicos dirigidos por Renato de Filippis, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Magna Graecia de Catanzaro (Italia). Las principales conclusiones se han recogido en el estudio Clozapine Management in Schizophrenia Inpatients: A 5-Year Prospective Observational Study of Its Safety and Tolerability Profile, publicado en Neuropsychiatric Disease and Treatment.

Los investigadores han recordado que la clozapina ha conseguido buenos resultados en eficacia y en superioridad clínica respecto a otros fármacos antipsicóticos utilizados en pacientes con esquizofrenia resistente al tratamiento. Según han indicado, la clozapina en ocasiones está infrautilizada por sus posibles efectos secundarios.

Programa de monitorización

En el estudio citado, los investigadores han defendido que “un programa de seguimiento terapéutico dietético, clínico y terapéutico en los servicios de atención psiquiátrica podría garantizar la seguridad del tratamiento en los ámbitos cardiometabólico y hematológico a largo plazo”.

“El papel único que desempeña la clozapina en el tratamiento actual de los pacientes con esquizofrenia resistente al tratamiento requiere mayor conciencia clínica”, han indicado los autores en las conclusiones. Además, han referido que, a pesar de los posibles efectos, “su gestión de la seguridad es factible y amplía su potencial aplicación práctica”.

Datos del estudio con la clozapina

El proyecto dirigido por Renato de Filippis ha analizado durante cinco años los datos de 189 pacientes hospitalizados con esquizofrenia resistente y tratamiento con clozapina. El objetivo de este estudio observacional prospectivo ha sido observar el perfil de seguridad y tolerabilidad del tratamiento a largo plazo en un entorno hospitalario. Los investigadores han evaluado a los pacientes participantes mediante la escala de calificación psiquiátrica breve, la escala de efectos secundarios antipsicóticos de Glasgow para la clozapina, la escala de desempeño social y el cuestionario de estado mental portátil corto. De forma periódica, también se han recogido datos clínicos, cardiometabólicos y hematológicos.

Se han empleado medidas repetidas de modelos lineales generales que controlan la dosis de clozapina. La finalidad ha sido conocer las diferencias en las variables a lo largo del tiempo.

En definitiva, los investigadores han defendido el desarrollo de un programa estructurado de seguimiento dietético, clínico y terapéutico en los centros de atención psiquiátrica para mejorar los resultados obtenidos con clozapina.