Ipsen ha anunciado la aprobación en España de Dysport para el tratamiento de la espasticidad de las extremidades superiores en niños con parálisis cerebral. La autorización de abobotulinumtoxinA complementa la recibida en abril de 2000 para tratar a pacientes con espasticidad asociada con la deformidad dinámica del pie equino en niños a partir de los dos años. Por tanto, según Ipsen, se trata de la primera toxina botulínica tipo A aprobada en España para las indicaciones de espasticidad pediátrica de extremidades superiores e inferiores.

Ann Tilton es la investigadora del estudio y profesora de Neurología Clínica y Pediatría del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Louisiana, en Nueva Orleans (Estados Unidos). Según ha indicado, “la mayoría de los niños con espasticidad de extremidades superiores padecen una parálisis cerebral espástica que se caracteriza por tensión muscular, rigidez de las articulaciones y movimientos involuntarios que pueden afectar a su calidad de vida. Este trastorno puede interferir en su capacidad para participar en actividades de la vida diaria, incluyendo el colegio y el juego”.

Dysport para la espasticidad pediátrica

Juan Lobera, director médico y de Asuntos Regulatorios de Ipsen España, ha señalado que “la ampliación de la ficha técnica de Dysport aprobada ahora en España es un avance importante para los niños que sufren las consecuencias de la espasticidad. Así, ahora pueden beneficiarse de un alivio duradero de los síntomas con una toxina botulínica tipo A bien estudiada. Estamos muy agradecidos a los investigadores, a los padres y cuidadores que han participado en los ensayos clínicos”.

“Seguimos comprometidos con el avance de terapias adaptadas para satisfacer necesidades no resueltas en el área de neurociencias. Por ello, mantenemos nuestro programa de investigación en curso para esta neurotoxina botulínica tipo A y de la próxima generación de neurotoxinas recombinantes diseñadas cuidadosamente”, ha añadido Juan Lobera.