La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía ha dado a conocer sus presupuestos para 2019. En concreto, las políticas de sanidad y familias cuentan con una asignación para 2019 de 10.603,94 millones, de forma que acumulan la mayor dotación de recursos del presupuesto (28,5 por ciento), y reflejan el mayor incremento interanual en términos absolutos, con un aumento de 761,2 millones de euros respecto al ejercicio anterior y un 7,73 por ciento de incremento relativo. Así, el consejero Jesús Aguirre afirmaba que el gasto presupuestado específicamente en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) registra “un aumento del 7,69 por ciento en relación al año anterior”.

Ante estas cifras, Aguirre ha afirmado que se trata del  “mayor incremento de fondos de la historia en Sanidad”, y una muestra de “la apuesta decidida del Gobierno por la Sanidad pública andaluza”.

En cuanto a lo que supone este aumento, Jesús Aguirre ha informado de que “el aumento previsto de los recursos permitirá el mantenimiento de las carteras de servicios, los planes de infraestructuras y el reconocimiento y la incentivación profesional”. Dando cifras concretas,  ha señalado que el capítulo que corresponde a gastos de personal asciende a 4.764,63 millones. Así, en este apartado, la dotación presupuestaria se incrementa con respecto a 2018 en 245,04 millones de euros, lo que representa un incremento del 5,42 por ciento.

Asimismo, Aguirre ha detallado también que los presupuestos de Salud tienen tres importantes novedades, que son “la incorporación de las políticas de Familias, agrupadas en una nueva Secretaría General, la asunción del programa sobre adicciones por parte del Servicio Andaluz de Salud y dotado con 30,1 millones de euros, y el desarrollo de las acciones de Cuidados Sociosanitarios”. Otra novedad será que la consejería incluirá dos nuevas modalidades de apoyo a la investigación, una de proyectos de investigación en enfermedades raras y otra para grupos emergentes.

Presupuestos continuistas

En cuanto a la opinión de la oposición al conocerse estas cifras, el socialista Jesús María Ruiz ha apuntado que son unos presupuestos que “pretenden controlarse de forma clara por parte de Hacienda”. Además, ha denunciado el “peligroso aumento” de los conciertos con  la sanidad privada en el presupuesto.

En contrapartida, desde Ciudadanos, Andrés Ramón Samper ha subrayado que es un presupuesto “riguroso y creíble”, con inversiones que se programan “para ser gastadas y no para generar falsas expectativas”. Así concluía que “son unos presupuestos del cambio elaborados por gestores y no por maquilladoras”.

Pese a ello, no todos los partidos afines parecen estar de acuerdo. Desde Adelante Andalucía, Inmaculada Nieto ha señalado que estos presupuestos “les han sorprendido por lo que poco que sorprenden” y ha insistido en que estos números “tienen una variación irrelevante con respecto al año pasado”, porque “había poca convicción de que se iba a gobernar y por eso los números son endebles, no presentan ningún cambio operativo que clamaban en la oposición”. En la misma línea, la diputada de Vox María José Piñero ha concluido que en estos presupuestos “ven una continuidad de los prórroga de los presupuestos anteriores”. En concreto ha señalado que “cogen el presupuesto anterior y no modifican prácticamente nada”.