Desde el Ministerio de Seguridad Social el pasado 28 de diciembre se publicó en el BOE una Modificación de la Ley General de la Seguridad Social que introduce una nueva disposición transitoria trigésima quinta que permite la jubilación activa.

Se trata de un plan piloto con una duración de tres años, que permite a estos facultativos continuar desempeñando sus funciones durante la prórroga en el servicio activo y, simultáneamente, acceder a la jubilación. Esto es percibiendo el setenta y cinco por ciento del importe resultante en el reconocimiento inicial de la pensión, una vez aplicado, si procede, el límite máximo de pensión pública.

Desde el Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada analizan alguna cuestiones al respecto en un nuevo informe. Así, para clarificar la cuestión, realizan algunos cálculos aproximados a tener en cuenta. En concreto, exponen que los médicos en jubilación activa reciben el 75 por ciento de su jubilación. Entienden que será la máxima en la gran mayoría de los casos. Esta, en 2023, es de 3.058,51 euros/brutos al mes. Es decir, 42.819,14 euros brutos al año, que una vez descontado el importe que corresponde de IRPF queda en unos ingresos netos de 2.359 euros/mes, 33.510,26 euros/año. El importe bruto del 75 por ciento es de 32.114,36 euros brutos al año, le corresponde una retención del 17,37 por ciento (5.745,26 euros) y queda un neto de 26.369,10 euros al año. Un dato a tener en cuenta.

Consideraciones a la jubilación activa

Entre otras cuestiones destacan tanto si se va a continuar como si se reincorpora, puede ser a jornada completa o media jornada. En ese momento es importante negociar las condiciones y para la reincorporación, el lugar. Especialmente, teniendo en cuenta que estos médicos van a hacer un esfuerzo adicional para apoyar al SNS.

Así, en el caso de media jornada, es muy importante llegar a un acuerdo sobre cómo se va a cumplimentar. Es decir, si todos los días, mitad de los días del mes, por semanas o incluso por periodos en los que más necesarios son sus servicios. Siempre buscando un acuerdo que sea beneficioso para ambas partes, pues de otra forma el médico puede seguir jubilado y el SNS pierde sus servicios, muy necesarios en estos momentos.

A este respecto destacan que, por una vez, estos médicos pueden negociar y “exigir” condiciones aceptables para ellos. A la vez, ayudan al SNS a salir de esta penosa situación de falta de médicos especialistas disponibles en AP, que sufre por falta total de planificación a medio y largo plazo.

Por último, se concluye que una importante mejora para la jubilación activa seria conservar el complemento del 4 por ciento para los que prolongan a jornada completa y del 2 por ciento para la media jornada. Todo ello teniendo en cuenta la importante contribución que se hace a Hacienda del importe bruto del 75 por ciento de la pensión.