Novartis ha anunciado hoy nuevos resultados de Kisqali en combinación con terapia endocrina que mejoran su supervivencia global. Se trata de un nuevo análisis exploratorio combinado en todo el programa de Fase III de los estudios MONALEESA. Este confirma casi un año de beneficio adicional en la supervivencia global (SG) en un subgrupo de pacientes. En concreto, aquellos con cáncer de mama avanzado (CMa) agresivo receptor hormonal positivo y receptor del factor de crecimiento epidérmico humano negativo (HR+/HER2-).

Este análisis de subgrupos constató que los pacientes con metástasis viscerales, incluyendo metástasis hepáticas y múltiples zonas metastásicas, que generalmente se asocian a un pronóstico desfavorable, que fueron tratados con Kisqali en combinación con terapia endocrina en el escenario de primera línea, lograron una mediana de SG de 62,7 meses. Un dato que mejora la supervivencia global en comparación con 52,1 meses para aquellos pacientes tratados con terapia endocrina en monoterapia. Los datos de este análisis se presentarán en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) en París, Francia.

Mejora de la supervivencia global

Novartis también ha concretado que aquellos pacientes con metástasis hepáticas tratados con Kisqali en combinación con la terapia endocrina en primera línea lograron una mediana de SG de 44,2 meses. Esta cifra se compara con los 38,1 meses de aquellos pacientes tratados con la terapia endocrina en monoterapia. Para los pacientes con metástasis viscerales en tres o más órganos, el tratamiento de primera línea con Kisqali en combinación con la terapia endocrina logró una mediana de SG de 57,7 meses. En concreto, en comparación con 49,3 meses para aquellos pacientes que solo recibieron terapia endocrina.

“Los pacientes que presentan metástasis viscerales suelen tener un pronóstico desfavorable. A menudo, muestran resistencia al tratamiento. Por ello, como médico, es alentador observar beneficio de supervivencia con ribociclib en el escenario de primera línea en estos pacientes con enfermedad más agresiva”. Así lo ha comentado Denise Yardley, MD, subdirectora de Investigación del cáncer de mama en el Sarah Cannon Research Institute.