“La diabetes mellitus tipo 2 es la principal causa de insuficiencia renal en todo el mundo, pero hay pocos tratamientos efectivos a largo plazo disponibles”. Este es el punto de partida del estudio internacional CREDENCE, que ha conseguido reducir hasta en más de un 30% el riesgo de eventos renales mayores y cardiovasculares en pacientes diabéticos con la administración de canagliflozina, un inhibidor oral del cotransportador de sodio-glucosa 2 (iSGLT2).

Publicado en The New England Journal of Medicine, el estudio lo ha llevado a cabo un equipo internacional de investigadores encabezado por José Luis Górriz, jefe de servicio de Nefrología y del Instituto de Investigación Hospital Clínico Universitario de Valencia (Incliva). Como referencia, tomaron los ensayos cardiovasculares de inhibidores del SGLT2, que habían arrojado unos resultados que apuntaban a que pueden mejorar los resultados renales en pacientes con diabetes tipo 2.

Para este ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado y doble ciego se analizaron 4.401 pacientes, de los que 2.202 recibieron una dosis diaria de 100 mg de canagliflozina, mientras que a los restantes 2.199 se les administró un placebo. Tras un seguimiento de 2,62 años, “el resultado primario fue un compuesto de enfermedad renal en etapa terminal (con la necesidad de diálisis o trasplante), una duplicación del nivel de creatinina sérica o la muerte por causas renales o cardiovascularesˮ.

El estudio reflejó que el riesgo relativo del resultado primario fue un 30% menor en el grupo de canagliflozina que en el grupo placebo, con tasas de eventos de 43,2 y 61,2 por 1.000 pacientes-año, respectivamente. “El riesgo relativo del compuesto renal específico de enfermedad renal terminal, una duplicación del nivel de creatinina o muerte por causas renales, fue menor en un 34%, y el riesgo relativo de enfermedad renal en etapa terminal fue menor en un 32%”, subrayan los autores.

Asimismo, se incide en que el grupo de canagliflozina también tuvo un menor riesgo de muerte cardiovascular, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular. “Estos resultados indican que la canagliflozina puede ser una opción de tratamiento eficaz para la protección renal y cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2 con enfermedad renal crónica”, se apunta como conclusión.

Frente a ensayos precedentes centrados en los resultados cardiovasculares completos de los inhibidores de SGLT2, el estudio CREDENCE incluye una población con alto riesgo de insuficiencia renal y tuvo un resultado primario con objetivos renales mayores. Los buenos resultados obtenidos en pacientes afectados por estas patologías se alcanzaron “a pesar de las muy modestas diferencias entre grupos en el nivel de glucosa en sangre, el peso y la presión arterial y en contraste con la preocupación previa por la reducción aguda inicial en la TFG estimada observada con los inhibidores de SGLT2”. Esto lleva a los investigadores a sugerir que “es probable que el mecanismo de beneficio sea independiente de los niveles de glucosa y posiblemente se deba a una reducción en la presión intraglomerular, con otros posibles mecanismos actualmente en estudio”.

De esta manera, el tratamiento con canagliflozina consigue retrasar el inicio de la diálisis, lo que se considera un más que significativo avance teniendo en cuenta que los tratamientos existentes hasta el momento solo lograban reducir la tasa de progresión renal en un porcentaje reducido. Desde el Incliva se resalta igualmente que esta investigación abre una vía que puede tener un gran impacto, ya que hasta un tercio de los pacientes que acuden a la consulta de nefrología presenta enfermedad renal diabética.

De hecho, se recuerda que en 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) cifró en 422 millones las personas con diabetes mellitus en el mundo, la mayoría de tipo 2. De todos ellos, uno de cada cuatro presentará nefropatía incipiente a los 10 años del diagnóstico de la diabetes, y uno de cada tres algún grado de afectación renal a lo largo de su vida. La diabetes mellitus también es la principal causa de necesidad de diálisis y trasplante en el mundo y se asocia con numerosas complicaciones cardiovasculares.