La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recuerda que, para que sean efectivas, las pruebas de antígeno para autodiagnóstico de la COVID-19 deben realizarse durante los 7 primeros días desde la infección. O, alternativamente, en los 5 primeros días desde la aparición de síntomas. Es en ese momento cuando la carga viral está en su punto más álgido.

Recuerdan que son "tests de venta exclusiva en farmacias".  Asimismo, llaman a seguir "minuciosamente" las instrucciones de uso del fabricante. También inciden en que la toma de muestras es "clave". "Una muestra de mala calidad puede dar lugar a un resultado erróneo. Para evitar que estas se degraden, haz el test inmediatamente después de tomarla", informan desde la AEMPS.

En caso de que el resultado sea positivo (línea C y T aparecen coloreadas) es preciso comenzar "inmediatamente" el autoaislamiento y contactar con el centro sanitario. Esto es así se tengan o no síntomas.

En este sentido, desde la AEMPS recuerdan que las pruebas de autodiagnóstico no serán consideradas para el diagnóstico de confirmación de infección activa ni en personas con síntomas ni en asintomáticos. Los resultados positivos en estas pruebas se considerarán casos sospechosos que deberán confirmarse en un centro sanitario mediante una prueba de diagnóstico de infección activa (PDIA).

Puede existir una infección activa

Además, advierten de que puede existir infección activa aunque el resultado de la prueba sea aparentemente negativo, ya que el test de antígenos tiene una sensibilidad menor que el PCR. "Es posible un resultado falso negativo si la carga viral es baja (reducido número de virus en la muestra), lo que ocurre durante los días iniciales o finales de la infección", recuerdan desde la AEMPS.

En este sentido, si el resultado es negativo (solo la línea C tiene color), pero se presentan síntomas compatibles con COVID-19 o se ha tenido contacto estrecho con una persona diagnosticada con la enfermedad, la AEMPS insta a comenzar inmediatamente el autoaislamiento y a contactar con los servicios sanitarios.

En cambio, si al realizar el test no aparece ninguna línea de color, o bien se visualiza solo la línea T, pero no la C, la prueba no es válida y se debe repetir.

Cómo hacerse los test de antígenos

En cuanto a los tests de antígenos que no se realizan en el domicilio, la muestra se procesa en el mismo lugar de su recogida.  Puede tardar pocos minutos. Un resultado positivo significa que el virus está presente y que, probablemente, existe una infección en curso.

Al igual que los tests de antígeno para autodiagnóstico, recomiendan hacerlo durante los 7 primeros días desde la infección. No es capaz de detectar si ya se ha superado la enfermedad.

Un resultado positivo indica la presencia del virus SARS-CoV-2 en la muestra. Es una prueba diagnóstica de infección activa; es decir: con una alta probabilidad, existe una infección en curso, aunque no presente síntomas. En cambio, un resultado negativo significa que no se detecta la presencia del virus SARS-CoV-2 en la muestra. Es decir, con alta probabilidad, no hay infección en curso.

Así funcionan la prueba PCR y las serológicas

La prueba PCR también es una prueba de infección activa. La muestra se procesa en el laboratorio y puede tardar varias horas. Un resultado positivo significa que el virus está presente y probablemente existe una infección en curso. Sin embargo, no es capaz de detectar si ya se ha superado la enfermedad. Generalmente la muestra se toma a través de exudado nasofaríngeo, pero hay algunos casos en que se puede hacer con muestras de saliva, aunque aquí la carga viral es menor.

En cambio, las pruebas serológicas o de anticuerpos detectan diferentes tipos de anticuerpos específicos frente al virus. Es decir, no detectan la presencia del virus, sino la respuesta inmunológica del individuo. Lo que sí detectan son dos tipos de anticuerpos: IgM y/o IgG. Los IgM son las inmunoglobulinas (anticuerpos) que aparecen en la fase temprana de la infección y desaparecen a las pocas semanas. Las IgG son las inmunoglobulinas que aparecen en la fase tardía de la infección y permanecen largo tiempo, a veces años.

Un resultado positivo para anticuerpos IgM significa que la persona ha estado expuesta al virus SARS-CoV-2 recientemente, infección que puede o no estar aún en curso. Un resultado positivo para anticuerpos IgG indica que la persona ha estado expuesta al virus SARS-CoV-2.También indica una infección no necesariamente en curso, sino que ha podido ocurrir hace tiempo, incluso meses. Este anticuerpo puede estar presente durante la fase final de la infección y sigue siendo detectable una vez superada, durante un periodo largo de tiempo.

Tal y como informa la AEMPS, existe un lapso temporal, durante la infección e incluso una vez resuelta, en que los resultados para IgM e IgG pueden ser positivos de forma simultánea. "Hay que tener en cuenta que la ausencia de anticuerpos no excluye la posibilidad de una infección, por lo que es muy importante no relajar las medidas de distanciamiento social y uso de mascarilla", concluyen.