En la actualidad, un total de 1.669 residentes de Pediatría y sus áreas específicas se capacitan en los diferentes hospitales y en alguna de las 56 unidades docentes multiprofesionales de pediatría (UDMP) distribuidas por toda España.  Para mejorar esta formación, desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) ya creó en 2013   la plataforma de formación continuada Continuum, que ha desarrollado más de 700 actividades formativas con la participación de más de 1.500 autores. Ahora, dentro de la misma, la AEP ha creado una nueva sección PMRP : “Preparo mi rotación por”.

Entre los objetivos de esta iniciativa están homogeneizar la formación de los futuros especialistas, asistir a los tutores en su función docente, facilitar el aprendizaje colaborativo y basado en competencias, el entrenamiento reflexivo y la resolución de problemas propios de la rotación en cada especialidad. De esta forma, mediante PMRP se promueve que, en cada rotación, los especialistas en formación sepan afrontar de 6 a 12 escenarios clínicos, que se consideran el punto de partida e incluyen distintos resultados de aprendizaje.

Como explica María José Mellado, presidenta de la AEP, el objetivo de PMRP es que “contribuya a la formación de nuevos especialistas con capacidad crítica y conciencia social, que desarrollen a lo largo de su vida una medicina centrada en las personas y no en las enfermedades. Profesionales competentes en la administración de recursos, promotores de políticas basadas en la evidencia y que practiquen los valores de la profesión: justicia, integridad, compasión y prudencia”.

Características básicas

PMRP tiene tres secciones principales ‘De dónde partimos’, ‘Situaciones a resolver’ y ‘A dónde llegamos’.  Cada una de estas secciones está dividida, a su vez, en diversas subsecciones que incluyen, entre otros, un cuestionario de autoevaluación previo y un “acuerdo” de aprendizaje a través del cual el residente y el tutor escogen los resultados de aprendizaje que se comprometen a alcanzar durante la rotación, las actividades a realizar y el método de evaluación que emplearán para ello.  La evaluación como parte del proceso formativo debe realizarse desde el comienzo de la rotación, constituyéndose como uno de los principales estímulos del aprendizaje.

Otro de los recursos innovadores que contiene la nueva sección es el porfolio, que se constituye como el “libro del residente” y permite recopilar evidencias de aprendizaje, informes de autorreflexión y pruebas de actividades docentes en las que haya participado el MIR. Las competencias que se toman como referencia para la redacción de los resultados de aprendizaje, incluidos en cada uno de los escenarios clínicos, se extraen de la Matriz de Competencias de Continuum. Esta matriz, basada en el Global Pediatric Educational Consortium (GPEC) es la hoja de ruta de Continuum, siempre auspiciado y avalado por la AEP.