La alimentación de los españoles mejoró durante el confinamiento, según un estudio realizado por el Grupo Colaborativo de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). Las principales conclusiones se han recogido en el artículo ‘Cambios en los hábitos alimentarios durante el periodo de confinamiento por la pandemia COVID-19 en España’, publicado en la Revista Española de Nutrición Comunitaria.

“Durante el confinamiento comíamos mejor”, ha dicho Carmen Pérez Rodrigo, presidenta de la SENC y profesora del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco. Pérez Rodrigo ha sido la primera firmante de este estudio que ha analizado los cambios en los hábitos alimentarios y en otros estilos de vida durante el periodo de confinamiento en un grupo de población en España.

Los autores han realizado un estudio transversal y observacional en una muestra de conveniencia de mayores de 18 años. Los 1.036 candidatos han sido reclutados de forma electrónica entre el 21 de abril y 8 de mayo de 2020 (semanas 6-8 de confinamiento) en España.

El protocolo contemplaba datos sociodemográficos, características del confinamiento, hábitos de consumo alimentario y actividad física usuales, así como modificaciones durante el periodo de confinamiento.

Más fruta y menos carnes procesadas

Entre los principales resultados, los investigadores han detectado un mayor consumo de fruta (27 %). También ha aumentado la ingesta de huevos (25,4 %), legumbres (22,5 %), verduras (21 %) y pescado (20 %). Por otra parte, han observado una reducción en el consumo de carnes procesadas (35,5 %), cordero o conejo (32 %), pizza (32,6 %), bebidas alcohólicas destiladas (44,2 %), bebidas azucaradas (32,8 %) o chocolate (25,8 %).

Otros datos significativos del estudio han sido:

  • Un 14,1 % que habitualmente no cocina, lo hace en este periodo.
  • El 15 % no realiza ejercicio físico.
  • Un 24,6 % pasa sentado más de nueve horas diarias.
  • El 30,7 % de las personas fumadoras fuma más.
  • Un 37 % refiere no dormir bien.

Ante estos datos, Carmen Pérez Rodrigo ha destacado que “durante el confinamiento en España se ha vuelto a una dieta tradicional y más sana, tal vez porque había más tiempo para cocinar”.

Hormonas relacionadas con el control del apetito

La presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria ha reseñado también que durante los últimos años se ha ampliado la información relacionada con nuevas hormonas relacionadas con el control del apetito. “Algunas de ellas solo se segregan durante el sueño, lo que explicaría la asociación detectada entre insomnio y obesidad”, ha comentado en un encuentro organizado por la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados.

Esta nutricionista también ha alertado de los altos índices de obesidad que hay en España. “La flora intestinal, que parece depender de la dieta, es distinta en sujetos obesos y en sujetos sanos. Esto podría explicar parcialmente la inflamación del tejido graso asociada a la obesidad”, ha indicado.

Otro aspecto preocupante en relación con la obesidad es la carga emocional que conlleva. “Las consecuencias psicológicas de la obesidad se observan sobre todo en la infancia y en las mujeres. Se produce una discriminación social asociada al sobrepeso, mucho más en casos de obesidad”, ha añadido.