Una estrategia de detección mamográfica basada en una medida de la densidad mamaria de referencia a los 40 años puede ser la forma más eficaz y rentable de reducir la mortalidad por cáncer de mama, según los resultados de un estudio de modelado de microsimulación se publican en ‘Annals of Internal Medicine’. Las pautas actuales de detección del cáncer de mama recomiendan que la mamografía comience a los 50 años para las mujeres con riesgo promedio.

La alta densidad mamaria no solo tiene un efecto de enmascaramiento en la lectura de la mamografía, sino que también aumenta el riesgo de cáncer de mama. La Ley de notificación de densidad mamaria requiere que los proveedores de salud informen a las mujeres que se realizan una mamografía si tienen mamas densas. Sin embargo, la mayoría de las mujeres no conocen su clasificación de densidad mamaria hasta después de su primera mamografía a los 50 años.

Investigadores del MD Anderson Cancer Center, de la Universidad de Texas, y el Fred Hutch Cancer Center, ambos en Estados Unidos, utilizaron un modelo de microsimulación para comparar los resultados de salud y la rentabilidad de 7 estrategias de detección del cáncer de mama: sin detección, detección bianual entre los 50 y 75 años, detección trienal entre los 50 -75, y cuatro estrategias estratificadas por densidad (dos con mamografía inicial a los 40 años y las otras dos a los 50 años).

Todas las estrategias estratificadas por densidad asignaban exámenes de detección anuales a las mujeres con senos densos y bienales o trienales a partir de los 50 años para las mujeres sin senos densos.

El modelo sugiere que la estrategia con una evaluación de la densidad mamaria inicial a los 40 años, seguida de un cribado anual entre los 40 y 75 años para las mujeres con senos densos y un cribado bienal entre los 50 y 75 años para las mujeres sin senos densos, tuvo la mayor reducción de la mortalidad por cáncer de mama, pero también se asoció con un mayor número de mamografías de por vida y mayores tasas de falsos positivos y sobrediagnóstico.

Un análisis de costo-efectividad que consideró los beneficios y los daños mostró que cuando se compara con el cribado bianual no estratificado por densidad de 50 a 75 años, la estrategia anterior de estratificación por densidad arrojó un índice de costo-efectividad incremental de aproximadamente 36.000 dólares (unos 30.000 euros) por año de vida ajustado por calidad (QALY), que se considera rentable.

Los autores de un editorial adjunto de la Universidad de California en San Francisco argumentan que la densidad mamaria es un factor de riesgo importante para incluir en las estrategias de detección basadas en el riesgo porque es un factor de riesgo fuerte y prevalente que representa una gran proporción de cánceres de mama.

Sin embargo, debe combinarse con la edad y otros factores de riesgo al desarrollar estrategias de detección basadas en el riesgo que optimicen los beneficios y minimicen los daños. Los editorialistas creen que hasta que se identifique una estrategia basada en el riesgo más sólida, los datos respaldan el cribado cada dos años desde los 50 a los 74 años.