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Los datos exactos de la incidencia de la anafilaxia en España se desconocen, y es muy probable que en muchos casos se subestime, ya que las reacciones anafilácticas ‘leves’ pueden no ser diagnosticadas como anafilaxia. Así lo ha indicado a El Médico Interactivo José Domingo Moure González, de la Unidad de Alergia y Neumología Infantil del Hospital Clínico Universitario de Santiago. También es coordinador del Grupo de Trabajo de Anafilaxia de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

Este experto ha recalcado la necesidad de “reconocer la anafilaxia y saber tratarla de un modo adecuado y precoz”. Posteriormente, también es necesario “adoptar una serie de medidas educativas para el niño, su familia y el entorno, encaminadas a la prevención y reducción del riesgo de que presente otro episodio de anafilaxia”.

Semana Mundial de la Alergia

Según el último documento de la World Allergy Organization (WAO), la incidencia se estima en 1-761/100.000 habitantes/año. Con el objetivo de reducir ese infradiagnóstico, la SEICAP ha lanzado un mensaje de concienciación coincidiendo con la celebración de la Semana Mundial de la Alergia, del 13 al 19 de junio, que en esta edición se ha dedicado a la anafilaxia.

Los pediatras alergólogos han recordado que una reacción alérgica grave puede causar la muerte en niños y adolescentes. Los desencadenantes más frecuentes en estas edades son los alimentos, sobre todo la leche y el huevo.

Consulta de Alergia Infantil

La SEICAP ha apuntado la necesidad de fomentar las medidas preventivas, especialmente para evitar la ingesta accidental de un alimento que pueda causar una anafilaxia. “Todo niño con sospecha de alergia alimentaria debe ser derivado a una consulta de Alergia Infantil para su evaluación y estudio”, ha indicado José Domingo Moure. En estas consultas, según ha señalado, “se educará al niño y a los padres” en las siguientes acciones:

  1. Evitar nuevas reacciones.
  2. Reconocer y tratar un nuevo episodio si lo tuviera.
  3. Disponer de un plan de actuación que se puede facilitar para el colegio o los campamentos de verano o escuelas deportivas.
  4. Facilitar acceso a información fiable en portales web.

 

“La mayor parte de las reacciones anafilácticas graves se producen en adolescentes y adultos jóvenes por ingestas accidentales del alimento al que son alérgicos”, ha recalcado el coordinador del Grupo de Trabajo de Anafilaxia de la SEICAP.

La adrenalina, principal tratamiento para la anafilaxia

El tratamiento ante una reacción grave de este tipo es la adrenalina, que debe administrarse de forma rápida e inmediata. El consejo de la SEICAP es que las personas con problemas de alergia la lleven siempre consigo. Además, todas las personas cuidadoras del niño y del adolescente con alergia, incluidos familiares, profesores o monitores, deben conocer las medidas de actuación e identificación de una anafilaxia. También deben saber cómo administrar la adrenalina mediante autoinyectores en caso de emergencia.

“El tratamiento fundamental del episodio agudo es la adrenalina intramuscular”, ha concretado José Domingo Moure. “Todas las familias deberían portar al menos un dispositivo autoinyectable, idealmente dos, en el que deben ser entrenados para usarlo sin demora cuando reconocen los síntomas de una anafilaxia. Si el niño es mayor, se lo podría poner él mismo”.

Dispositivos autoinyectables

Los dispositivos autoinyectables “son de fácil uso. Una familia en una primera consulta es capaz de aprender y reproducir su funcionamiento”, ha comentado el portavoz de la SEICAP. “Además, los servicios de emergencias médicas pueden ayudar cuando se les contacta por teléfono por un caso de anafilaxia para asegurar que la administración se hace de un modo adecuado y seguro hasta que llegue la ayuda”.

En este sentido, Moure ha comparado el uso de la adrenalina con las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica. “Creo firmemente que la población general debería aprender este tipo de maniobras como se hace en otros países desde edades tempranas. Se podría enseñar a usar la adrenalina mediante dispositivos. Y se podría mejorar la concienciación de que este problema existe y que el tratamiento precoz de la reacción mejora la supervivencia. La anafilaxia es poco frecuente, pero es necesario reconocerla y tratarla rápidamente”.

Perspectivas de futuro en anafilaxia

Respecto a la investigación en este ámbito, Moure ha hablado de “la irrupción de las terapias que consisten en la inducción a tolerancia a alimentos”. “Todavía está en fase de investigación, pero creo que se incluirá en las guías, ya que se están viendo unos resultados prometedores en alérgicos a huevo y leche, lo que cambiaría radicalmente la calidad de vida de estos niños”.