El XXXIX Congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que se celebra del 21 al 23 de noviembre en Burgos, se ha inaugurado con la premisa de ser una especialidad clave en el momento actual, en el principal desafío del sistema, que es la cronicidad. Así lo expuso su presidente, Antonio Zapatero: “Si no existiera la Medicina Interna, habría que inventarla. Pero hace falta que nuestros gestores se crean que esa apuesta por el ‘generalismo’ va a ser buena para el sistema y, sobre todo, para el paciente”.

La SEMI, recalcó su presidente, es una sociedad activa, con más de 8.500 socios (en el congreso, 8.300 asistentes), y unos 1.300 jóvenes formándose en la especialidad. “Este año hemos tenido la excelente noticia de que de los 13 primeros MIR, 7 de ellos eligieron Medicina Interna”, ha incidido, y apostilla: “hacemos mucho y lo hacemos bien. Estamos dispuestos a seguir trabajando para el paciente y, en especial, para el paciente anciano”.

La inauguración del congreso también contó con la presencia de João Araújo Correia, presidente de la Sociedad portuguesa de Medicina Interna; María Ángeles López Orive, subdirectora general de Ordenación Profesional; Rafael López Iglesias, director gerente regional de salud de Castilla y León; y Francisco Javier Lacalle, alcalde de Burgos.

El presidente de la Sociedad de Medicina Interna de Portugal reivindicó también la figura de un especialista generalista que aborde a ese paciente anciano. “El envejecimiento de la población lleva al paciente a tener más comorbilidades. El paciente necesita un especialista, y el que comprende los síntomas y ve las patologías es el internista”, señaló.

Por su parte, Rafael López Iglesias, director gerente regional de salud de Castilla y León, consideró que no es necesario reivindicar la Medicina Interna “porque es un pilar fundamental en el hospital. Vertebra los hospitales y tiene la conexión más importante con Atención Primaria”. Asimismo, continúa López Iglesias, “la especialidad ha evolucionado bien. Se ha adaptado a los cambios, a los avances tecnológicos, a las necesidades de organización, pero lo más importante es que se ha adaptado a la realidad del paciente”.

Como representante de Castilla y León, López Iglesias también quiso apuntar unas reflexiones sobre cómo es la Comunidad desde el punto de vista epidemiológico y geográfico. “Los factores que condicionan mucho en nuestro servicio de salud son la dispersión geográfica, ya que es la comunidad más extensa de España; el envejecimiento y la cronicidad”, incide, y destacó los avances que han desarrollado en Castilla y León: “hemos creado las gerencias integradas, la estrategia de la atención al paciente crónico y el plan regional de cuidados paliativos”.

La subdirectora general de Ordenación Profesional, María Ángeles López Orive, agradeció contar con la colaboración de sociedades como la Medicina Interna, “pues sin sociedades científicas como esta no podemos alcanzar los objetivos de mejora de la formación sanitaria”.