El XXXIX Congreso de la Asociación de Imagen Cardiaca ha analizado en formato virtual las novedades que han aportado la ecografía 3D y la inteligencia artificial (IA) al sector. Durante esta reunión, organizada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) con el patrocinio de Philips, la Asociación ha entregado a Valentín Fuster su Medalla de Oro.

Ha intervenido José Luis Zamorano, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Ha explicado que “los modelos muestran las estructuras cardiacas superpuestas en la imagen del hemodinamista. Le permiten ver las válvulas, los vasos, las cámaras cardiacas y monitorizar el intervencionismo”.

Rocío Hinojar Baydes, cardióloga del Ramón y Cajal, ha hablado de la necesidad de realizar “estudios del strain del ventrículo derecho para categorizar pacientes con miocardiopatías. “Este strain nos puede estratificar más a los pacientes, tanto desde un punto de vista arrítmico, porque sabemos que los pacientes con disfunción ventricular severa con peor strain tienen mayor riesgo arrítmico, como de cara a la insuficiencia cardiaca y a la mortalidad cardiovascular”.

Ecografía con sonda de ultrasonidos portátil

Beatriz López Melgar, especialista en Imagen Cardiaca de HM Hospitales, ha hablado de la funcionalidad de hacer una ecografía con una sonda de ultrasonidos portátil desde la misma consulta. También ha comentado las ventajas de realizar una ecografía 3D carotidea frente a la 2D.

“La ventaja que te aporta el 3D es una valoración mucho más objetiva al valorar la carga o el volumen, valora la placa en toda su totalidad. Con el 2D sigues metiendo mucha variabilidad según la experiencia del observador, porque un día puedes ver la placa creyendo que estás en la zona más representativa o de mayor estenosis y al día siguiente desplazarte”, ha destacado.

Homenaje de la Asociación de Imagen Cardiaca a Valentín Fuster

En el Congreso, Valentín Fuster ha recibido la Medalla de Oro de la Asociación de Imagen Cardiaca. Su presidente, Jesús Jiménez-Borreguero, ha destacado su “fuerte impulso a la investigación tanto a través del Hospital Monte Sinaí de Nueva York como en el CNIC”. “Su concepción es revolucionaria al percibir la imagen cardiovascular como el nexo de comunicación entre la investigación básica, preclínica y clínica”, ha añadido.

Por su parte, Valentín Fuster ha comentado en su discurso de agradecimiento que “desde el principio” ha creído que “la imagen es absolutamente crítica, sobre todo en vivo”. La Asociación ha recordado que en 1998 vaticinó que el futuro de la Cardiología vascular pasaba por la tecnología de imagen y la genética. Diez años más tarde, en el mismo congreso de Atlanta, hablaba de inteligencia artificial.