Medicina de Familia, Enfermería y Administrativos de Sanidad se han puesto de acuerdo en la realización de un nuevo documento que propone el rediseño de espacios de los centros de salud y las atribuciones profesionales de AP en la fase de transición de la COVID-19. Se trata de una iniciativa de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) que por primera vez suscriben todos los colectivos de forma conjunta.

En concreto, este documento recoge iniciativas como la modificación del sistema de cita previa, la reorganización de atribuciones de los perfiles profesionales de los Centros de Salud y la puesta en marcha de «zonas limpias y sucias» frente a la COVID-19.

Medidas concretas

Respecto al sistema de citas,  para esta fase de transición destacan la transformación de los sistemas de cita previa indiscriminada vía call-center, web, app y otros dispositivos, a fin de poder implantar un sistema de cita inteligente con discriminación administrativa que mejore la accesibilidad en condiciones de máxima seguridad para pacientes y profesionales.

En cuanto a la distribución de espacios de los Centros de Salud, proponen la creación de una “Sala de Acogida”, en esta fase de transición,  en la que se realizará un lavado de manos, se facilitará una mascarilla quirúrgica y se tomará la temperatura de los pacientes antes de dirigirles, según su necesidad de salud, hacia la consulta de su cita previa, al área administrativa, a la sala de urgencias/emergencias, o la consulta de “COVID-19”.

Asimismo, ven necesario un cambio de las dinámicas de asistencia por parte de todos los profesionales y, en este sentido, consideran que la consulta telefónica debe tener un peso considerable, ya que supone un nuevo elenco de elementos a tener en cuenta que también se han recopilado en el documento.

Por último,  teniendo en cuenta que la actividad burocrática global (recetas, informes, bajas, etc.) puede constituir el 30-40 por ciento del tiempo de consulta, el documento destaca que “durante la crisis de la COVID-19 se han producido avances hacia la desburocratización de las consultas que no solamente se deben mantener, sino incluso mejorar para permitir que las consultas sean lo más eficaces y resolutivas posibles”, al menos en esta fase de transición.