“La ausencia de posturas comunes confunde a la población y desacredita las políticas públicas”, dice SESPAS, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria. Esta entidad ha pedido al Gobierno y a las comunidades autónomas una estrategia “urgente” para bajar la incidencia de contagios de coronavirus lo “más rápidamente posible”. “El Gobierno estatal debe ejercer su liderazgo y sus competencias en materia sanitaria, especialmente las de legislación y coordinación. Debe proporcionar a las comunidades autónomas las herramientas que posibiliten la toma de las medidas necesarias, sin excluir los toques de queda más tempranos”.

SESPAS, que preside Josefa Cantero, también ha planteado la posibilidad de tomar “como medida más extrema y absolutamente excepcional, los confinamientos domiciliarios con condiciones concretas”. “Si no se aplican medidas más eficaces, y no hay un control de su cumplimiento, no es descartable un nuevo confinamiento domiciliario generalizado, con las consecuencias que para la vida de la población tiene: efectos físicos y mentales sobre las personas, desigualdad derivada de las condiciones de vulnerabilidad y limitación, cuando no suspensión de hecho, de derechos fundamentales. Las consecuencias económicas de un segundo confinamiento pueden afectar negativamente a buena parte de la población durante mucho tiempo”, ha añadido.

SESPAS pide más enfermeras en Primaria

Por otro lado, la Sociedad Española de Salud Pública ha subrayado la necesidad de que el proceso de vacunación se realice de manera rápida. Debe alcanzar a los grupos vulnerables cuanto antes y respetar el orden de priorización establecido en la Estrategia de vacunación COVID-19 en España. “Una vez administrada la primera dosis a personas mayores institucionalizadas, personal sanitario y sociosanitario y grandes dependientes, se debe conseguir llegar con la vacuna a la población más vulnerable no institucionalizada en el menor plazo de tiempo posible”, ha comentado.

Para conseguirlo, es “imprescindible” reforzar el número de profesionales de enfermería en la Atención Primaria. “Debe crearse el número adecuado de equipos para la vacunación, sin que la campaña suponga la merma del resto de actividad ordinaria”. El potencial de la vacuna para ayudar a controlar la epidemia es enorme, pero es preciso reconocer también la incertidumbre existente al respecto. “La idea es evitar la generación de expectativas optimistas en demasía, que podrían derivar en un estado generalizado de frustración en caso de que el impacto no fuese el esperado”.

Otra propuesta han sido reforzar la vigilancia de la salud pública. Sigue siendo “muy irregular” por territorios, “muy escasa” en algunos y alejada de criterios científicos en otros. La Atención Primaria necesita “muchos más recursos” para ejercer su función. Asimismo, algunas residencias de mayores carecen de planes efectivos de prevención y los riesgos laborales no tienen la atención que merecen.