Es indispensable que todo medicamento fabricado bajo óptimos controles de calidad llegue a las manos del médico y el paciente en perfectas condiciones, ya que puede pasar un largo tiempo entre el punto uno y el dos.

Las etapas que pueden y deben ser supervisadas son:

  • Inventario en los laboratorios farmacéuticos
  • Traslado del laboratorio al Centro de distribución
  • Centro de distribución a mayoristas, farmacias u hospitales
  • Conservación en farmacias u hospitales
  • Transporte de farmacias a viviendas particulares
  • Conservación en las viviendas particulares

 

Después, interviene la logística farmacéutica que se encarga de la planificación, transporte y almacenaje de los productos, este proceso se debe hacer bajo medidas de seguridad internacionales para poder garantizar que los medicamentos y sus beneficios lleguen a su destino.

En el caso de los productos bioquímicos como vacunas o insulina, por ejemplo, que necesitan ser transportados de manera muy específica desde su salida del laboratorio hasta su uso, comúnmente entre los 2°C y 8°C, para garantizar su eficacia. Esto solo puede ser posible gracias a la cadena de frío, que se refiere a la conservación, el almacenamiento y la distribución de productos que requieren temperatura controlada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que posiblemente cada año se estropea más del 50% de las vacunas a nivel internacional, debido a problemas relacionados con el control de la temperatura, la logística asociada y los envíos.

De acuerdo con Rubén Vargas, CEO de NTA (New Transport Applications), la logística farmacéutica implica diferentes aspectos de gran importancia para la industria y sus negocios. “Nosotros controlamos los procesos y requerimientos que demanda este sector, para mantener la calidad de los productos farmacéuticos durante su almacenamiento y transportación”, afirma.

Y es que el reto no solo está en el control de la temperatura de los productos farmacéuticos, sino también en la protección contra el robo y la falsificación. Por esta razón, aspectos como la monitorización, el seguimiento y el rastreo de los medicamentos son claves para garantizar la seguridad hasta su llegada a pacientes.

“Es importante contar con sistemas de monitoreo continuo, identificadores únicos para cada paquete o caja, dispositivos contra la manipulación de medicamentos, así como otros tipos de tecnologías para garantizar la seguridad de los productos que transportamos”, comenta Vargas.

Todas estas medidas de seguridad son fundamentales para garantizar una correcta conservación de los medicamentos, y que lleguen a manos de los pacientes en óptimas condiciones, lo que elimina riesgos sanitarios secundarios.