La forma en que la COVID-19 impacta en la calidad asistencial sanitaria ha sido el tema central del encuentro digital organizado por EL MÉDICO INTERACTIVO (Grupo SANED), en colaboración con la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), la Fundación Española de Calidad Asistencial (FECA) y con el patrocinio de la compañía Astellas. El título de la jornada ha sido ‘COVID-19: Impacto en la calidad asistencial’, y el vídeo ya está disponible en abierto. Asimismo, la SECA también ha puesto la grabación en su canal de Youtube.

El vídeo comienza con unas palabras de Inmaculada Mediavilla, presidenta de la SECA, quien reclama un mayor reconocimiento para el personal sanitario por su respuesta ante la crisis sanitaria que todavía afecta a España y al resto del mundo. “Hemos demostrado una vez más que los profesionales de la sanidad somos el activo más potente de nuestro sistema sanitario. A pesar de ello, muchas veces no tenemos el reconocimiento suficiente”, ha comentado.

La principal conclusión de la jornada es que la calidad asistencial debe ser compatible con la toma de decisiones rápidas, y así lo han defendido los expertos participantes en el encuentro moderado por Emilio Ignacio García, profesor de la Universidad de Cádiz y expresidente de la SECA.

Propuestas de calidad asistencial

En el vídeo disponible en la web de la SECA se puede reproducir la intervención de José J. Mira, catedrático de la Universidad Miguel Hernández de Elche. En su intervención, ha expuesto una serie de propuestas de la SECA para afrontar el futuro. Entre otras medidas, habla de la necesidad de “identificar pacientes de mayor vulnerabilidad o con mayor nivel de riesgo”. También considera importante “disponer de códigos éticos para la distribución de los recursos y la atención a personas más vulnerables”.

Julián Alcaraz, presidente de la Sociedad Murciana de Calidad Asistencial (SOMUCA), se ha preguntado si ‘¿Es incompatible la calidad asistencial con la toma de decisiones rápidas?’. Su respuesta ha sido rotunda: “Desde luego, no”, aunque tal vez sea necesario adaptar “los modelos actuales de calidad para actuar en crisis”.

En la misma línea, Alcaraz ha destacado como aspecto positivo de la pandemia “la buena predisposición que ha habido por parte de los profesionales”. Algunos aspectos mejorables son la “la improvisación” y a las “noticias publicadas sin fundamento durante las primeras semanas de la epidemia”.