En Navarra la carrera profesional (CP) se cumple fielmente según lo estipulado en una ley foral de 1999; en Castilla-La Mancha otra normativa de 2012 la ha suspendido totalmente. Ni siquiera hace un reconocimiento a sus facultativos. Son solo dos ejemplos contrapuestos del estado actual de la carrera profesional en España. Entre una autonomía y otra hay una gran variedad de situaciones. Tal vez algo que une a casi todas las CC. AA. es su lucha en los juzgados por seguir avanzando en la CP, sobre todo para reconocer los méritos de los profesionales interinos.

“La carrera profesional nació mal, y será difícil enderezarla, aunque no imposible”, ha comentado Arcadi Gual, director del Sistema Español de Acreditación de la Formación Médica Continuada (SEAFORMEC). En el ámbito internacional, dicha carrera profesional es “el reconocimiento no jerárquico y reversible de unas funciones o responsabilidades específicas dentro de una institución u organización asistencial en el marco de su política de recursos humanos (RR. HH.)”, ha definido.

La voz de los médicos

SEAFORMEC se define como el Consejo Profesional Médico Español de Acreditación para el Desarrollo Profesional Continuado y la Formación Médica Continuada. Esta plataforma está participada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (FACME), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina (CNDFM) y el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud (CNECS). En representación de todos, Arcadi Gual ha analizado para EL MÉDICO las principales características de la carrera profesional.

En España la CP viene definida en la Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, de 16 de diciembre de 2003. Es “el derecho de los profesionales a progresar, de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia y cumplimiento de los objetivos de la organización en la que prestan sus servicios”.

La formulación operativa de la CP depende de los gobiernos de las CC. AA., ha recordado Arcadi Gual. “Como se puede observar, en ningún momento se especifica que la CP sea un complemento económico para mejorar el sueldo de un profesional. Tampoco se especifica que la ‘antigüedad’ sea por sí misma un valor que deba, forzosamente, tenerse en cuenta. Sin embargo, lo que sí se especifica es que es “individual” y “reversible”, esto es, que un profesional puede avanzar o retroceder en su reconocimiento tanto en su institución, como si se desplaza a otra institución”.

Desarrollo profesional

Los puntos clave de la CP son el reconocimiento de su desarrollo profesional y los requisitos y/o exigencias de la empresa. “Establecidos estos parámetros, es fácil explicar por qué nació mal la CP. Un grupo numerosísimo de expertos señaló, publicó y avisó que no es posible generar la CP si antes no se define, desarrolla y se pone en marcha el desarrollo profesional. Dado que en España no se ha desarrollado, es imposible desarrollar la CP correctamente. Es posible que esta afirmación pudiera matizarse en alguna CC.AA., especialmente Andalucía; sin embargo, ni la Administración central ni ninguna Administración autonómica han puesto en marcha un verdadero desarrollo profesional para todo el personal, tanto del sector público como privado”, ha lamentado el representante de los facultativos.

Negociaciones previas sobre la carrera profesional

En julio y noviembre de 2013 la Comisión de RR.HH. del Sistema Nacional de Salud consensuó y aprobó dos documentos. El primero, conceptual: ‘Desarrollo Profesional Continuo y Desarrollo Profesional’. El segundo, operativo y técnico: ‘Proceso de evaluación del desarrollo profesional’. Estos documentos fueron elaborados y consensuados por un grupo de trabajo coordinado por Carlos Moreno, entonces subdirector de la Dirección General de Ordenación Profesional (DGOP). En las reuniones de trabajo participaron diferentes CC.AA., entre ellas Andalucía, Aragón, Cataluña y Murcia.

Según ha contado Arcadi Gual, estas negociaciones “dieron pie a un interesante borrador de Real Decreto sobre el desarrollo profesional que ha circulado extensamente por muchos despachos, pero que sigue durmiendo el sueño de los justos en algún cajón”. “Esta información es relevante, porque los documentos aprobados y presentados en el Consejo Interterritorial del SNS, fruto de un consenso entre CC. AA. de diferente signo político, son vigentes y han orientado el posicionamiento de distintas instituciones sobre el desarrollo profesional. Retomar el borrador como base de discusión permitiría avanzar con rapidez sobre un tema que requiere decisiones”, ha indicado Gual.

Colegios, sociedades científicas y sindicatos

El Foro de la Profesión Médica se ha convertido “en una plataforma de diálogo de diferentes actores donde están presentes tanto los sindicatos como los colegios de médicos”, ha puntualizado Arcadi Gual. En el desarrollo profesional, según ha recordado, los actores principales son los grupos profesionales, fundamentalmente los colegios y las sociedades científicas; en la carrera profesional, los actores principales son los sindicatos y las empresas (públicas o privadas).

“El protagonismo de los actores principales no debe eliminar del diálogo, del consenso, a los actores de reparto. El trabajo en pro de la mejora del desempeño profesional no puede estar sujeto a ningún monopolio, ni siquiera el de la Administración, sino bajo la regla del consenso”, ha señalado el representante del Foro.

Como han constatado los representantes sindicales médicos, la carrera profesional avanza por denuncias y sentencias en los tribunales, tanto en los provinciales, como en el Tribunal Superior de Justicia o el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En este sentido, Arcadi Gual también ha criticado que “los responsables y, en especial, la Administración, tanto la central como las autonómicas, no tomen cartas en el asunto”. “Es difícil conocer la situación global, ya que difiere de una comunidad autónoma a otra. Sabemos que las denuncias y las sentencias son una realidad”.

Brecha salarial entre CC. AA.

Al hablar de brecha salarial entre comunidades autónomas, CESM ha reclamado cierta “homogeneización del sistema retributivo por acuerdo de obligado cumplimiento con las comunidades autónomas”. En opinión de Arcadi Gual, la carrera profesional no es la vía para reclamar esta equidad, “al menos no la principal para solucionar la cuestión”.
“El médico, en su ejercicio tanto público como privado, debe tener un salario que le dé acceso a un nivel y calidad de vida digno y similar en cualquier CC. AA. en la que ejerza. Por tanto, es su remuneración de base, y no la CP, la que debe estar de acuerdo con la presión fiscal de su autonomía”, ha indicado el máximo responsable de SEAFORMEC. “Pivotar la brecha salarial en la carrera profesional seria desvirtuar su concepto, pues sus pilares son el desarrollo profesional y los requisitos de la empresa”, ha recalcado.

Carrera profesional como herramienta política

La carrera profesional se ha utilizado como una herramienta política, según ha denunciado Óscar Pascual González, delegado del Sindicato Médico de Cantabria. “En 2019 conseguimos en Cantabria el acuerdo más ventajoso de todos los firmados hasta la fecha en cuanto a carrera profesional, agenda limitada y otros temas. Todo ha sido papel mojado, no se ha cumplido. Conseguimos el acuerdo al final de la legislatura anterior y aquellos políticos se fueron. Los nuevos, a pesar de ser del mismo partido político, dicen que no tienen por qué cumplirlo”.

“La CP debería ser una forma de reconocer el esfuerzo de la gente a la hora de seguir formándose. En Cantabria, y sospecho que en todas las CC. AA., se utiliza de forma muy torticera”. Según ha explicado, en la CP se tienen en cuenta tres factores. El primero son los méritos que se aportan, entre los que se incluyen la antigüedad y la valoración de los superiores. “En este ámbito no suele haber problemas, excepto alguna anécdota puntual”, ha comentado Óscar Pascual. El segundo pilar es la formación continuada, “que debería ser la esencia del sistema de carrera profesional”.

“Donde la Administración influye es en el tercer bloque, el del compromiso con la organización. En este cajón muchos tenemos dificultad para llegar, porque ese compromiso con la organización significa asumir todo lo que nos digan y mostrarnos voluntariosos para todo los que nos indiquen. De lo contrario, resulta muy complicado conseguir los puntos, a pesar de ser un médico que atiende a 70 pacientes al día y no tener tiempo para hacer nada más”.

“Un sistema de CP decente y sano debería estar enfocado a incentivar a aquel que se sigue formando, a quien está actualizado. En realidad, utilizan la CP como una herramienta de extorsión para que participes en actividades sin valor, como comités, programas de gestión, comisiones y grupos de trabajo que no aportan nada”, ha dicho el representante sindical.


Gabriel del Pozo, secretario general de CESM

“Tenemos 18 variantes de carrera profesional”

Gabriel del Pozo, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), hace tres peticiones concretas en relación con la carrera profesional (CP) médica en España: “La reactivación en todas las autonomías, el abono al personal temporal y la homogeneización al alza a nivel estatal”.

¿Qué análisis general se puede hacer de la carrera profesional médica en España?

El mismo que del Sistema Nacional de Salud, que teóricamente es uno, pero en la práctica tenemos 18 variantes.

¿Hay algún tipo de negociación en el ámbito estatal o solo por autonomías?

A nivel estatal se ha intentado abordar en el Ámbito de Negociación, a instancias de CESM, en FSES (Federación de Sindicatos de Educación y Sanidad) y el Ministerio mira para otro lado. Lo único que hay es la negociación autonómica.

¿Se están coordinando los sindicatos o los colegios médicos?

A nivel sindical sí, a través de CESM.

En algunas CC. AA. la carrera profesional avanza por denuncias y sentencias, ¿cuáles son las principales novedades?

En algunas autonomías la reactivación es una novedad; en otras, se materializa con la introducción en el cobro de interinos e incluso eventuales.

La precariedad laboral es uno de los grandes desafíos del sector sanitario. ¿En qué medida los tribunales tienen en cuenta la interinidad a la hora de cumplir la CP?

Funciona según comunidades; las hay, como ha ocurrido en Castilla y León, por ejemplo, donde las sentencias a favor de los temporales mejoran la situación de los profesionales en precario.

Cuando se habla de ‘brecha salarial’ entre CC. AA., ¿qué soluciones se pueden aportar?

Obviamente, no es lo mismo trabajar en Madrid y Barcelona que en un pueblo de Galicia… Podría plantearse que el Ministerio de alguna forma homogeneizara el sistema retributivo por acuerdo de obligado cumplimiento con las comunidades autónomas, pero se tendría que buscar una forma legal con consenso Ministerio-CC. AA.

¿En la actual crisis sanitaria se ha visto más que nunca la necesidad de reforzar al personal sanitario?

Consideramos que sí. El Ministerio y las CC. AA. deberían hacer un reconocimiento, no solo testimonial, sino de condiciones laborales y económicas para reforzar a los profesionales.

¿En qué partidos políticos han observado más comprensión y respeto hacia la CP? ¿Y cuáles no están interesados?

En todos cuando están en la oposición hay interés, y en ninguno cuando tienen capacidad por estar en el gobierno.

¿Cuáles son los objetivos a medio y largo plazo respecto a la carrera profesional médica?

La reactivación en todas y cada una de las CC. AA., el abono al personal temporal y la homogeneización al alza en una sola a nivel estatal.

¿En qué medida avanzan las carreras profesionales de otros colectivos sanitarios?

En la misma medida que la de los médicos.