La Sociedad Asturiana de Diabetes, Endocrinología, Nutrición y Obesidad (SADENO) ha puesto en marcha la iniciativa Aborda DM2, con la que se aspira a mejorar el conocimiento sobre los últimos medicamentos que combaten los problemas cardiovasculares y renales de los pacientes con diabetes. El proyecto está liderado por el doctor Elías Delgado, jefe de la Sección de Diabetes del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Central de Asturias-Oviedo, y consiste en ocho píldoras informativas, vídeos de una decena de minutos con los que cualquier profesional logra una sencilla, y rápida, puesta al día en la cuestión.

¿Cómo surge la iniciativa Aborda DM2?

Estamos asistiendo a un cambio de paradigma de la persona con diabetes que nos lleva a mucho más allá del control de la glucemia. Desde hace años hay familias de fármacos que tienen grandes evidencias consolidadas que previenen la macroangiopatía o la nefropatía, y esto es algo que tenemos que difundir entre todos los especialistas y médicos de Atención Primaria que están implicados en estos tratamientos. Estas píldoras permiten ver el enfoque desde Medicina Interna, Nefrología, Cardiología y Endocrinología, y hacerlo de una forma muy breve y concisa.

¿La idea es ir más allá de la mera formación?

Sí, el objetivo es hacer un todo continuo para que el médico de Atención Primaria se familiarice y lo aplique cuanto antes, porque hablamos de una catástrofe cardiorrenal que compromete mucho el diagnóstico de los pacientes con diabetes. Y lo estamos consiguiendo, las píldoras se están visionando mucho y varios compañeros de Atención Primaria ya han dicho que les gusta mucho, que los mensajes son rápidos y concisos y muy prácticos para implementarlos cuanto antes.

¿Es preocupante el impacto de la patología cardiorrenal asociada a la diabetes?

Es preocupante la prevalencia de la diabetes en todo el mundo, que en España afecta a un 14% de la población adulta. Eso significa que hablamos de cinco millones de personas, de las que entre el 30 y el 40% pueden tener problemas de enfermedad renal diabética, lo que incrementa de forma exponencial la morbimortalidad. Y lo primero que tenemos que hacer es olvidarnos de los conceptos de prevención primaria y secundaria, porque es un todo continuo, estas patologías no tienen un punto antes y después, tenemos que hablar de riesgo bajo, medio, alto y muy alto.

¿Se está produciendo un incremento de la incidencia cardiorrenal en pacientes diabéticos?

Esa cifra de entre el 30 y el 40% la tenemos desde hace mucho tiempo, pero teníamos las armas que teníamos, ahora contamos con evidencias mucho más contundentes y podemos actuar. La verdad es que fármacos como los inhibidores de SGLT2 todavía no los conocen mucho los pacientes, por eso hay que convencer a los médicos, porque las guías de práctica clínica están cambiando año a año.

¿Los nuevos fármacos han abierto un nuevo horizonte?

Estamos en un momento apasionante del tratamiento para la persona con diabetes, y los mensajes son terriblemente optimistas. La catástrofe de la complicación cardiorrenal diabética está cambiando a pasos agigantados para bien. Los estudios nos dicen que hay un 30% menos de nefropatía diabética, lo que quiere decir que estamos hablando de salvar muchas vidas.

Con los buenos resultados que arrojan estos fármacos, ¿por qué no están plenamente implantados todavía?

Porque como todo, tiene sus tiempos: hay ciertas reticencias, surgen dudas sobre si serán seguros o no… También hay que tener en cuenta que hasta hace poco las evidencias para prevenir la insuficiencia renal diabética eran antiguas, no había nada nuevo en este tema desde hacía mucho, pero ahora tenemos evidencia contundente de que los glucosúricos dan un plus de prevención cardiorrenal, y hasta ahora dábamos prioridad a la cuestión arteriosclerótica. Esto es un cambio de paradigma, un cambio en la evidencia, ahora sabemos que podemos prevenir la nefropatía y la cardiopatía diabética.

¿Este mensaje lo tienen que recibir sobre todo los médicos de Atención Primaria?

Aquí tiene que aportar todo el mundo que tiene responsabilidad en el paciente con diabetes. El médico de Atención Primaria es el que tiene que llevarlo, pero a medida que avanza y le surgen dudas son los profesionales de Endocrinología, Nefrología o Cardiología los que toman cartas en el asunto. Cada uno es responsable de hacerlo lo mejor posible, hablamos de un tratamiento multidisciplinario para que la orquesta esté bien afinada.

¿Los profesionales de Atención Primaria tienen déficits de formación en diabetes?

Los médicos de Atención Primaria tienen un tiempo muy limitado para cada paciente, eso hace que haya veces que no les dé tiempo a acceder a las novedades, pero hay que tener en cuenta que a los propios especialistas nos cuesta estar al día. Lo que hay sobre todo es un déficit de tiempo.

¿Cómo está funcionando la conexión entre niveles para este tratamiento multidisciplinario?

Eso depende, porque cada área tiene su conexión, y luego hay 17 autonomías y dentro de cada una de ellas hay 25 maneras de trabajar. Se va mejorando, pero es verdad que esta interconexión es mejorable.