La cirugía robótica para operar el cáncer de pulmón es ya una realidad en algunos hospitales españoles de tercer nivel. Sin embargo, se espera que en pocos años se convierta en el estándar de calidad del abordaje del cáncer de pulmón. Así lo ha expuesto el cirujano torácico Dr. Carlos Martínez Barenys, jefe clínico del servicio de cirugía torácica del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol de Badalona, en el 54º Congreso Nacional de SEPAR.

Tal y como afirma Martínez Barenys, la cirugía robótica es mínimamente invasiva. Es decir, menos agresiva que la convencional a cielo abierto. Esto se traduce por una menor estancia hospitalaria, menos complicaciones y menor mortalidad postquirúrgica.

En concreto, la cirugía de resección pulmonar para el tratamiento del cáncer de pulmón está indicada en los estadios iniciales de esta enfermedad. Actualmente, el procedimiento de elección sigue siendo la lobectomía pulmonar. Es decir, la extirpación del lóbulo pulmonar en el que se encuentra el tumo. Sin embargo, en casos indicados puede ser preciso una neumonectomía, es decir, la exéresis de todo el pulmón. Igualmente, en algunos casos de tumores muy incipientes puede optarse por una resección sublobar o segmentaria.

Las ventajas de la cirugía robótica

La cirugía torácica robótica constituye la técnica más avanzada en intervenciones mínimamente invasivas en la actualidad. La diferencia es que permite al cirujano visualizar el campo quirúrgico en un entorno inmersivo, tridimensional y en alta definición. Todo ello, junto a instrumentos de alta precisión de la plataforma robótica. De esta forma, es posible ofrecer al paciente una menor agresión y una recuperación más precoz.

Este tipo de intervención ya se utiliza en España para la cirugía de resección pulmonar, cirugía de patología mediastínica y otros procedimientos torácicos. Sin embargo, hay disparidad en cuanto a su implantación entre las diferentes Comunidades Autónomas.