Durante la COVID-19, la Agencia Española De Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha llevado a cabo una serie de actuaciones que ha explicado Mª Luisa Tarno Fernández, consejera técnica de la Unidad de Apoyo de la Agencia, en su presentación en el congreso PHARMALOG 2020, bajo el título Revisión, análisis e impacto de la crisis sanitaria del Covid-19 en el desarrollo del Plan de Garantías de abastecimiento de medicamentos 2019-2022.

En esos meses, se estableció un listado de medicamentos y su monitorización que se iban notificando a la agencia. Un ejemplo fueron los medicamentos para UCI que se agotaron o se iban a agotar, porque la demanda subió al 700%.

Según ha comentado la experta, las notificaciones ayudaban a que los pacientes crónicos tuvieran prioridad. La colaboración con la Industria, con una comunicación continua  y estrecha, ha sido clave para establecer una prioridad de fabricación.

Además, ha habido un contacto con los profesionales que trasladaban las necesidades y las situaciones críticas que se podría tener.

El objetivo era tener cero desabastecimiento, que aunque no se consiguió, sí se pudo hacer que la situación no fuera crítica.

Con la aplicación para el stock se estableció un seguimiento del stock disponible y de la previsión de las necesidades.

Desde enero

De hecho, “en enero cuando empezamos a conocer el problema en China, y al cerrar las fronteras el problema era grave, puesto que en China se fabrican medicamentos y principios activos necesarios para fabricar aquí”.

Con respecto a la importación de medicamentos, Mª Luisa Tarno ha recordado que se hicieron en condiciones de seguridad, con autorización uso compasivo. En la AEMPS se ha trabajado 24×7 para poder autorizar importaciones por uso compasivo. En este sentido, hasta verano se han respondido a 13.700 solicitudes y autorizaciones.

Otra de las líneas de actuación ha sido en el apoyo logístico a la Industria para que pudieran cambiar a formatos a mayor volumen. Con la autorización por lote, no pueden fabricar lotes mayores, pero la AEMPS cambió la autorización para que se pudieran modificar la fabricación por lotes.

Durante la COVID-19 la agencias española ha estado coordinada con el resto de agencias europeas y con las de otros países fuera de nuestro entorno, ya que la gestión ha sido a nivel global.

Desmentido de informaciones

Entre las acciones informativas de la AEMPS, la experta ha destacado el desmentido de las informaciones relativas a los pacientes COVID-19 y ciertos AINES. Se dijo que el ibuprofeno empeoraba el estado de salud de los pacientes COVID-19 positivos, pero no había datos concluyentes y la agencia redactó una nota informativa para que los ciudadanos supieran que no había datos relevantes en ese sentido.

Se vivió una situación similar con los IECA y ARA II, que se dijo que eran un factor de riesgo de agravar el pronóstico de los pacientes COVID-19. También tuvo que desmentirse.

Vacuna

Mª Luisa Tarno ha señalado que España dispone de plantas farmacéuticas para fabricar vacuna y tiene experiencia en los viales para vacunas. Por eso, diversas empresas pueden hacer contratos con titulares de la vacuna para colaborar en su fabricación.

En la situación post COVID-19 se sigue un plan de garantías para poder identificar de forma precoz de los problemas de suministro, en coordinación con distintos agentes implicados.