La ezetimiba se utiliza como adyuvante en pacientes con hipercolesterolemia que no están controlados con una estatina o en monoterapia si la estatina es inadecuada o no se tolera. Es beneficiosa en combinación con estatinas para aquellos pacientes que no cumplen el objetivo terapéutico con dosis habituales de estatinas o que no las toleran a dosis elevadas.

Su mecanismo de acción consiste en la inhibición de la absorción intestinal de colesterol, lo que permite una reducción de los niveles de colesterol LDL en torno al 15-20% cuando se utiliza en monoterapia, permitiendo una reducción complementaria entre el 10-15% cuando se emplea junto con una estatina. La evidencia disponible es sólida en cuanto a que la reducción de LDL conseguida, que lleva aparejada una disminución de los eventos cardiovasculares en pacientes con un riesgo cardiovascular elevado o muy elevado.

Alta potencia

Por su parte, la rosuvastatina es, junto a la atorvastatina, una de las dos estatinas consideradas de alta potencia por su gran capacidad a la hora de reducir los niveles de LDL en sangre. Su mecanismo de acción es la inhibición de la HMG-CoA reductasa, enzima encargada de la síntesis endógena de colesterol.

Se puede emplear en dosis variable desde los 5 hasta los 20 mg en una sola toma. En general, es bien tolerada. Sus principales efectos adversos se centran en las mialgias, alteración de los niveles de CPK y/o enzimas hepáticos. Como en el caso de la ezetimiba, indicada y especialmente empleada en los pacientes con elevado o muy elevado riesgo cardiovascular.

Indicaciones

La rosuvastatina está indicada en el tratamiento de la hipercolesterolemia o dislipemia mixta como tratamiento complementario a la dieta cuando la respuesta obtenida con la dieta y otros tratamientos no farmacológicos no ha sido la adecuada.

También en hipercolesterolemia familiar homocigótica en tratamiento combinado con dieta y otros hipolipemiantes, o cuando esos tratamientos no son apropiados.

Distintas vías

Cuando se busca una reducción importante del colesterol se necesita la combinación. El uso de dos fármacos que actúen por distintas vías, pero que complementen el efecto hipolipemiante, hace que disminuyan los efectos secundarios de la estatina al necesitar menos dosis.

Los efectos secundarios que pueden aparecer son los dolores musculares, cansancio y debilidad y el aumento de las transaminasas por la toxicidad hepática. Así se puede evitar la baja adherencia al tratamiento que se produciría en estos casos o incluso el abandono de este. Cuanto más se bajen los niveles de colesterol LDL y menos efectos secundarios produzca, mejor.

Sinergia

La combinación de ezetimiba más rosuvastatina es útil en pacientes con alto riesgo cardiovascular, ya que son fármacos hipolipemiantes complementarios dado que su mecanismo de acción es distinto.

La sinergia entre ambos permite alcanzar los objetivos en pacientes que requieren un control exhaustivo del colesterol.

La rosuvastatina es la estatina más eficaz disponible en la actualidad para la reducción del LDLc y del no-HDL y para el aumento el HDLc.

En general, los cardiólogos suelen utilizar las estatinas más potentes en sus pacientes siendo habitual un LDL objetivo menor de 55 mg/dl. Para ello, las  opciones favoritas son la atorvastatina y la rosuvastatina. Esta última se emplea cada vez con más frecuencia por su mejor perfil de tolerabilidad y menor tasa de efectos adversos. La dosis más utilizada es la de 20 mg diarios, reservándose dosis menores para aquellos pacientes con algún tipo de intolerancia. Se combina muchas veces en el mismo comprimido, con ezetimiba, a las dosis de 20/10 mg y 10/10 mg.

Buena tolerancia

Tanto rosuvastatina como ezetimiba, ya sea de forma aislada o combinada, son fármacos con un muy buen perfil de tolerabilidad. Hay que prestar especial cuidado con su uso en pacientes con enfermedad hepática o miopatías.

La rosuvastatina en principio está contraindicada en pacientes tratados con ciclosporina. También con los que toman inhibidores de proteínas transportadoras, inhibidores de la proteasa, gemfibrozilo y dronedarona aumentan su concentración plasmática, mientras que los antiácidos, eritromicina, baicalina y colestiramina la reducen. Se puede producir un aumento de los niveles plasmáticos de terapia hormonal sustitutiva y es concomitante con antagonistas de la vitamina K, por lo que hay que monitorizar INR, un aumento o disminución de dosis de rosuvastatina puede originar un aumento o disminución del INR.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Óscar Fernández Moya, Jesús Zumeta Fustero, Manuel Botaya Marcial y Francisco Adán Gil, de Zaragoza; Antonio Manuel Rojas González, Pablo Díez Villanueva y Guillermo Diego Nieto, de Madrid; Sonia Mena Elso, Amparo Ros Martínez, Agapito Villanueva Martínez y Yolanda Sipan Sarrión, de Manises; Elena Belenguer, Eva Laparra, Sandra Serra, Florentina Pruteanu y Carmen Moreno, y los médicos generales Elvira Toural Mendez, Diana Mariño Cifuentes, Lilia Griga y Dolores García Sánchez.