Una nueva investigación del Intermountain Healthcare Heart Institute de Salt Lake City, en Estados Unidos, ha descubierto que los niveles de ácido eicosapentaenoico (EPA) en sangre, por sí solos, reducen el riesgo de accidentes cardíacos graves y de muerte en los pacientes, mientras que el ácido docosahexaenoico (DHA) atenúa los beneficios cardiovasculares del EPA. Los niveles más altos de DHA, con cualquier nivel de EPA, empeoraron los resultados de salud.

Los resultados del estudio, que examinó a casi 1.000 pacientes durante un periodo de 10 años, se han presentado en la Sesión Científica del Colegio Americano de Cardiología de 2021.

Los médicos suelen recomendar Omega-3 para ayudar a los pacientes a reducir el colesterol y mejorar la salud del corazón. Esos Omega-3 pueden proceder de pescados grasos como el salmón y la caballa, o de suplementos que suelen contener una combinación de EPA y DHA.

El consejo de tomar Omega-3 por el bien del corazón es generalizado, pero estudios anteriores han demostrado que la ciencia no respalda realmente esto para cada uno de los Omega-3.

Resultados del estudio INSPIRE

A través de INSPIRE, los investigadores identificaron a 987 pacientes que se sometieron a su primer estudio angiográfico documentado en Intermountain Healthcare entre 1994 y 2012. A partir de esas muestras de sangre, se midieron los niveles circulantes de EPA y DHA en su sangre.

A continuación, los investigadores hicieron un seguimiento de esos pacientes durante 10 años, buscando eventos adversos cardíacos importantes, que incluían ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca que requiriera hospitalización o muerte.

Descubrieron que los pacientes con los niveles más altos de EPA tenían un menor riesgo de sufrir eventos cardíacos importantes. Al evaluar cómo se afectan mutuamente el EPA y el DHA, descubrieron que un mayor nivel de DHA atenúa el beneficio del EPA. En particular, también descubrieron que los pacientes con niveles más altos de DHA que de EPA, tenían más riesgo de sufrir problemas cardíacos.

Le afirmó que estos resultados suscitan una mayor preocupación sobre el uso de la combinación de EPA/DHA, especialmente a través de suplementos.