Un ensayo clínico dirigido por investigadores del Hospital Mount Sinai de Nueva York y su Escuela de Medicina ha demostrado por primera vez que la combinación de quimioterapia e inmunoterapia puede retrasar el cáncer de vejiga metastásico.

El ensayo también ha mostrado que la inmunoterapia sola puede ser una opción para un subconjunto de pacientes con cáncer de vejiga metastásico si su tumor expresa un alto nivel de una proteína llamada PD-L1, según un estudio que publica la revista ‘The Lancet’.

Este ensayo clínico aleatorizado de fase 3, denominado IMvigor130, midió la respuesta de 1.213 pacientes a la quimioterapia, ya sea gemcitabina más cisplatino o gemcitabina más carboplatino, y el medicamento de inmunoterapia atezolizumab versus quimioterapia sola o atezolizumab solo.

“Este es el primer estudio que muestra que la combinación de quimioterapia e inmunoterapia retrasa significativamente la progresión del cáncer de vejiga metastásico en comparación con la quimioterapia sola, y el primer estudio aleatorizado para contextualizar el uso de inmunoterapia sola como una opción de tratamiento de primera línea para pacientes con cáncer de vejiga metastásico basado en la expresión de la proteína PD-L1”, explica el autor principal Matthew Galsky, codirector del Centro de Excelencia para el Cáncer de Vejiga en el Instituto de Cáncer Tisch y profesor de medicina en la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai.

Los datos del ensayo ya han cambiado si los médicos usan inmunoterapia o quimioterapia sola para un subconjunto de pacientes al examinar a los pacientes para ver el nivel de PD-L1 presente en sus tumores. El ensayo puede respaldar el uso de la combinación de quimioterapia con inmunoterapia como tratamiento estándar para el cáncer de vejiga metastásico una vez que los resultados finales estén disponibles.